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Quien pretenda encontrar en el cine de Raúl Ruiz mesura deberá renunciar a sus propósitos, el creador chileno jamás se caracterizó por ello y esperemos nunca se traicione.

Misterios de Lisboa, es la mejor prueba, basada en la novela del portugués Camilo Castelo Branco, Ruiz respeta a pie juntilla todas las características del novelón decimonónico al que se enfrenta. Como para empezar el film dura casi cuatro horas y medias, y lo grandioso, es que se sostiene sin baches, sin blancos. Un prodigioso número de personajes entran y salen de las historia y vuelven a entrar y salir, reconvertidos a veces emergidos de los infiernos o caídos de los cielos.

La dura historia de un niño criado en un convento, protegido por un cura quien conoce su origen: un amor contrariado entre dos nobles segundones sin títulos, ni fortuna.

Una identidad oculta, un pacto secreto entre la madre del niño y el cura y todo esta puesto para que este drama del folletín pueda contener todas las características del mejor ejemplar de su clase.

MisteriosisboaY como en los mejores ejemplos, por nombrar uno: Los Miserables de Víctor Hugo, cuánto más nos adentramos en la historia, más vamos perdemos nuestras resistencias para dejarnos llevar en una marejada tan obvia como exquisita.

Solo un autor como Ruiz, puede permitirse el lujo de ser ampuloso, de traducir un folletín del siglo XIX a la inmediatez del siglo XXI y salir victorioso.

Con una puesta elegante, refinada que nos introduce en con exactitud en los usos y costumbres de su tiempo y una utilización de la distancia en los planos con lo que consigue que el agobio en el espectador no se produzca. Que el texto, que la historia, apoyada en actuaciones excepcionales vuele veloz, rápida e inspiradora, porque el gran arte fundamentalmente se dirime en la posibilidad de inspirar a quienes va dirigido. Conseguir que simple mensaje de la belleza pueda transitar, más allá de las épocas, las modas, las tendencias, las escuelas y los teóricos.

Ruiz eligió bailar con la más fea y como grita Francisco Real: “¡Vayan abriendo cancha, señores, que la llevo dormida!”

Misterios de Lisboa
Mistérios de Lisboa. Portugal/Francia, 2010.
Dirección: Raúl Ruiz. Intérpretes: Adriano Luz, Maria João Bastos, Ricardo Pereira, Clotilde Hesme, Afonso Pimentel, Léa Seydoux y Melvil Poupaud. Guión: Carlos Saboga. Fotografía: André Szankowski. Música: Jorge Arriagada y Luís Freitas Branco. Edición: Carlos Madaleno y Valeria Sarmiento. Dirección de arte: Isabel Branco. Duración: 272 minutos.

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