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Sylvester Stallone hoy cumple 70 y como no podía ser de otra manera, la ciudad de Filadelfia en donde protagonizó la saga de Rocky va a homenajearlo. “Rocky y Filadelfia son lo mismo para mucha gente”, dijo Cara Schneider, coordinadora de los programas de Rocky Balboa de Visit Philly, que diseñó una ruta para descubrir la ciudad a través de los lugares en donde el personaje se convirtió en héroe.

La historia del inmigrante italoamericano y boxeador sin futuro, hasta que le ofrecen la oportunidad de enfrentarse en el cuadrilátero contra el campeón del mundo, sorteó épocas modas, prejuicios y se convirtió en un clásico.

rocky1Las escalinatas del Museo de Arte de Filadelfia fue uno de los escenarios de la ciudad, la locación de la escena más memorable de la primera película de la saga, a donde Rocky llegaba sin aire al final de la escalera y después de jornadas agotadoras de un entrenamiento feroz, el héroe del pueblo, el que sorteaba a través del esfuerzo todo tipo de dificultades, festejaba en la cima de la escalera su plena forma junto a la gente, mientras sonaba atronadora la inolvidable ”Gonna Fly Now”, de Bill Conti.

En Rocky (1976), el comienzo de todo, el boxeador era presentado en plena decadencia en el barrio de Italian Market, luchando para sobrevivir y ya en pleno regreso al ring, cómo no, le pegó duro a las reses en un matadero mientras amaba con devoción Adrianna Pennino, su esposa en la ficción encarnada por la extraordinaria Talia Shire).

Con Rocky se convirtió en una estrella y con un Oscar a Mejor Película bajo el brazo, sí, el hombrón con dificultades en el habla tuvo que esperar mucho, mucho tiempo para que lo tomaran en serio.

Después de tres años de estudiar en la Universidad de Miami, decidió dedicarse de lleno a la actuación. Tuvo su primer papel protagónico en el film porno Party at Kitty and Stud’s (1970), relanzada después como Italian Stallion, que según parece, años después Sly intentó quitar del mercado.

rambo1Por esos duros años también tuvo participaciones en films como Bananas (Woody Allen), Mi pasado me condena (Alan J. Pakula) y The Prisoner of Second Avenue (Melvin Frank) y series como Kojak, entre otras.

En 1979 llegó Rocky II, que al igual que la primera, escribió, dirigió y protagonizó, pero además de llenándose de dinero, siguió siendo un actor subestimado y como realizador, directamente ignorado.

Los intentos por lograr el respeto de sus pares incluyen títulos como F.I.S.T. (1978), inspirado en el legendario sindicalista Jimmy Hoffa y La cocina del infierno, en donde era uno de los tres hermanos que intentaban salir de la miseria del barrio.

Por supuesto, inolvidable y no precisamente por ser una gran película, fue Escape a la victoria, en donde Stallone era parte de un elenco lleno de figuras como Michael Caine, Max von Sydow, Pelé (¿?) y nuestro Osvaldo Ardiles.

escapeY fue el turno de Rambo, un veterano de Vietnam de regreso a casa que era repudiado por su participación en el conflicto y que claro, era incapaz de vivir como un simple civil. Fue su otro gran hit que después del puntapié inicial en 1982 se convirtió en una saga, cuestionada por su indudable visión de derecha, reaccionaria i imperialista, pero que también, con el tiempo se convirtió en un clásico. Un clásico trash si se quiere, pero clásico al fin.

Por supuesto, siguió con Balboa en con Rocky III (1982) y Rocky IV (1985), siguió engrosando su ya gigantesca cuenta en el banco, probó con ser un cantante de country en la horrible Rhinestone (junto a Dolly Parton), volvió a lo suyo con Rambo ll y casi inmediatamente se despachó con la tercera parte.

Otros éxitos en la carrera del actor fueron Cobra (1986), junto a Bridgitte Nielsen -se enamoró, se casó, dicen que lo engañó y se divorció. Ella se fue con Arnold Schwarzenegger- y a no olvidarse de Tango y Cash (1989), con Kurt Russell y Teri Hatcher.

kinopoisk.ruProbablemente la carrera pendular de Sly entró en su peor momento en los noventa, con una sucesión de fracasos como Rocky V, Oscar Pará o mi mamá dispara. Remontó un poco con Máximo riesgo y con El demoledor (con Sandra Bullock y Wesley Snipes) y El especialista (junto a Sharon Stone) se recobró dignamente.

Más allá de las recaudaciones, el ansiado respeto y la percepción positiva sobre su trabajo empezó a llegar en 1997 con Tierra de policías en la que se midió con Robert DeNiro y ya lanzado, le puso la voz a Weaveren en la película de animación Antz.

johnrambo

Desde allí participó en numerosas producciones, sin demasiado para destacar, pasó Rocky Balboa, que estuvo bien pero no tanto, Rambo lll, que fue horrible. Y llegaron Los mercenarios l, ll y lll, un festival de testosterona en clave joda con elencazo eclético y multitudinario que va desde Jason Statham, Mel Gibson y Harrison Ford, pasando por Arnold Schwarzenegger y Dolph Lundgren, hasta Jet Li, Jean-Claude Van Damme y Bruce Willis.

Para el final, transitando sus seis décadas y de vuelta de todo, Stallone volvió a sus dos amores de siempre: John Rambo, tan reaccionario como siempre pero con una dirección que deja sin aliento a cargo del propio Sly y Creed, en donde Rocky pasa la posta del boxeador sufriente y siempre noble, en un relato extraordinario.

creedLo seguimos durante décadas, lo puteamos, los perdonamos, vimos sus películas con vergüenza, secretamente nos lamentamos por sus fracasos amorosos, soñamos con reservar una mesa en el restaurante Planet Hollywood, que abrió junto a Bruce Willis y el traidor austríaco Arnold Swarzenegger, que abandonó la empresa a la primera dificultad).

Y como todos, asomamos la cabeza en los últimos años para decir que lo queremos, así como es, contradictorio, dinosaurio y definitivamente irrepetible.

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