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De niña prodigio, de pianista clásica y esforzada, de madre despreocupada, de feroz activista de los derechos de la raza negra, de cantante genial, única y maleable; Nina Simone deviene en una especie de perdedora, de exiliada de su propia tierra, de mujer golpeada en todos los sentidos de esta expresión que, lamentablemente, está ahora más vigente que nunca. Los vaivenes de Nina son los que muestra este documental que tiene grandes hallazgos y algunos desaciertos.

La tormentosa vida de la cantante está narrada a partir de varias voces. Por un lado el documental expone la voz de  Nina escrita en sus diarios con su letra desgarbada (como ella misma), esos diarios demasiado personales e íntimos, demasiado desprolijos (como ella misma) desnudan un alma tormentosa, bipolar, furiosa. Además las voces de su hija y su marido aportan información a veces demasiado recortada, a veces dudosa y muchas veces interesante.

El documental What Happened, Miss Simone? -se puede ver en la plataforma Netflix- es de corte clásico. Releva las actuaciones de Nina y su recorrido por el mundo del espectáculo a través de imágenes de archivo de sus recitales, incluso algunos inéditos; cruzándolas con fragmentos de su vida privada. Esta tormentosa vida privada se ve subsumida por la vida pública de Nina que en algún momento se vuelve “demasiado” pública defendiendo los derechos de su raza. Cuando Nina Simone se “politiza” aparecen los conflictos, su vida privada trastabilla y su vida pública se ve mermada.

Del cuerpo de Nina es de donde el documental extrae su fortaleza. Su físico, maleable y rígido a la vez, cubre cada plano siempre; sus poros especialmente en los primeros planos muestran su imperfección; su boca, de labios carnosos se vuelve mueca cada tanto en esos bruscos cambios de estado de ánimo; la traspiración denota esfuerzo, fisicidad y pasión. Ese cuerpo es el que se hace fuerte y a la vez, ese cuerpo es el que es golpeado, maltratado (y no sólo por su marido). La transpiración que Nina se seca sobre el final, en sus recitales en vivo,  es la exudación de una vida que se va desintegrando.

UNSPECIFIED - CIRCA 1950: Photo of Nina Simone Photo by Tom Copi/Michael Ochs Archives/Getty ImagesEl cuerpo de Nina Simone es el que se expone, ya sea para sus actuaciones, para las presentaciones en los conciertos y también para defender los intereses de la raza negra. Pero además se expone al golpe, al maltrato, a la ofensa de su marido en escenas que, atinadamente, no se muestran. Justamente lo que esta fuera de campo y adquiere una relevancia fundamental es la violencia que se  ejerce sobre el cuerpo de Nina, y no sólo la del marido sino la que se le impone socialmente cuando se le restringen las actuaciones en público por ser considerada una activista.

What happened Miss Simone? carece de algo fundamental y es el contexto histórico, social y cultural de la época. Siendo que Nina pelea contra ellos y a partir de ellos  es indispensable que esa información esté presente. Por ejemplo, no aparece ningún músico de la época contemporáneos de la cantante que hubiera sido un interesante contrapunto para el espectador. Aunque si está presente Martin Luther King como amigo de la cantante su relación solo está esbozada, desaprovechada.

El documental también carece de un trabajo formal más acorde, tal vez más moderno (si es que eso existe) que acompañe al dinamismo y a la movilidad permanente de su retratada. Una forma que se comprometa con aquello que está contando, que haga explotar el contenido, que lo “reviente”, que lo haga brillar tal como brilló la voz y el cuerpo de Nina en escena.

Sobre el final de Antes del atardecer, Richard Linklater hace que Julie Delpy se mueva cadenciosa y sensualmente al ritmo de una canción de Nina Simone, mientras se expone a la mirada de un Ethan Hawke seducido y abandonado. Esa cadencia, esa sensualidad que Linklater rescata de la voz de Nina Simone trasladándola al cuerpo de Delpy es lo que el documental no logra transmitir. Esa forma errática, improvisada que tenía Nina de habitar el escenario, de palpar los silencios de su público o de modular su voz son, lamentablemente, desaprovechados por este documental transformándolo en un material válido de ver en tanto datos biográficos pero pobre cinematográficamente hablando.

 

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