Compartir

Cuatro hermanos, un padre violento y la montaña como escenario de una historia oscura. El resultado es un hermano muerto, otro viviendo en España, uno más convertido casi en un ermitaño en la montaña y una hermana con problemas psiquiátricos. La historia de Nieve negra arranca cuando Marcos (Leonardo Sbaraglia) debe viajar desde España a la Patagonia para ocuparse de distintos asuntos familiares producto de la muerte del padre. Al llegar lo recibe el que fuera socio den su padre y amigo de familia, curiosamente llamado Sepia e interpretado por Federico Luppi. Marcos tiene que negociar con su hermano Salvador (Ricardo Darín) para que este permita la venta de todas las tierras a una minera canadiense, un negocio millonario que aseguraría económicamente a todos y la atención de Sabrina (Dolores Fonzi), la hermana con problemas.

Marcos está decidido a cumplir con la ardua tarea y agarra una camioneta y se va con Laura (Laia Costa) su mujer embarazada de pocos meses, hasta el medio de la montaña. La mochila que carga no solo incluye enterrar al padre en el sitio donde descansa el hijo menor de la familia, volver a hablar con un hermano al que hace treinta años que no ve y además, sacarlo de la cabaña en la que vive acompañado de los fantasmas del pasado.

Primera película en solitario de Martín Hodara, luego de ser asistente de Fabián Bielinsky en El aura y Nueve reinas, para luego completar la dirección de La señal que había comenzado Eduardo Mignogna, la puesta de Nieve negra es cuidada y prolija, una importante producción que cuando se centra en la presencia de Sbaraglia y Darin, con la potencia que ambos intérpretes le imprimen a su trabajo en una especie de duelo actoral, sin duda el resultado se traslada al espectador y la película fluye. Pero cuando aparecen los enigmas policiales aparecen los problemas y el relato se estanca y se enreda. De todas maneras, la tensión no cede y el dolor que atraviesa a esa familia se impone incluso a las torpezas de un guión que no termina de ser un soporte firme para un elenco de lujo que demuestra profesionalismo y solvencia.

Nieve negra entonces es un film interesante e inquietante, pero con sus tropiezos, queda la sensación de que podría haber sido un gran film de género que se quedó a medio camino.

NIEVE NEGRA
Nieve negra. Argentina/España, 2017.
Dirección: Martín Hodara. Intérpretes: Leonardo Sbaraglia, Ricardo Darín, Laia Costa, Federico Luppi y Dolores Fonzi. Guión: Martín Hodara y Leonel D’Agostino. Fotografía: Arnau Valls Colomer. Música: Zacarías M. de la Riva. Edición: Alejandro Carrillo Penovi. Diseño de producción: Marcela Bazzano y Josep Rosell. Duración: 87 minutos.

No hay comentarios

Dejar una respuesta