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El director Barry Jenkins (Remedio para melancólicos), nos mete sin anestesia de cabeza en la vida de Chiron, un niño segregado, en una sociedad segregada, un niño abandonado, en una sociedad abandonada, en el Miami, marginal, muy distante de los grandes hoteles, muy distante de los grandes malls.

Chiron es hostigado por sus compañeros de escuela, por una madre en deriva a la adicción del crack. Hasta que se cruza con un distribuidor medio de droga, que lo apaña y comienza a darle las primeras enseñanzas que daría un padre.

El derrotero de Chiron, seguirá igual, crecerá y seguirá siendo un excluido, su timidez guarda un secreto: una homosexualidad latente, que lo persigue y le teme tanto como a los extraños que lo hostigan.

Hasta allí el film, inspirado en la obra In Moonlight Black Boys Look Blue, de Tarell Alvin McCraney, funciona porque nos permite conocer un sector marginal de esa sociedad norteamericana que insiste en esconderlo, disimularlo.

Chiron, que ya es un adolescente, terminara preso tras una violenta agresión contra una de sus compañeros. De la prisión, sale un adulto duró, y despiadado, con el mismo “oficio” de su padre simbólico.

En ese punto el film pierde interés, el duro traficante, buscara su primer y único amor homosexual, un compañero de escuela con quien no se ve desde diez años atrás. A quien le declarara su amor, para sorpresa del espectador, porque el director no ha dejado una señal que un fortuito encuentro amoroso, en una playa solitaria, haya despertado una pasión que se mantendrá intacta por tanto tiempo.

Moonlight, funciona a la manera de Secretos de la montaña, en clave de ghetto negro, y no mucho más que eso. Floja de merecimientos aspira a varios Oscar, que para este crítico no significa gran cosa.

LUZ DE LUNA 

Moonlight. Estados Unidos, 2016.
Guión y dirección: Barry Jenkins. Elenco: Alex R. Hibbert, Ashton Sanders, Trevante Rhodes, Mahershala Ali, Janelle Monáe, Naomie Harris y André Holland. Fotografía: James Laxton. Música: Nicholas Britell. Edición: Joi McMillon y Nat Sanders. Diseño de producción: Hannah Beachler. Duración: 111 minutos.

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