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La muralla china es una de las grandes construcciones del hombre, llegó a medir más de 20 mil kilómetros y su objetivo principal era proteger las dinastías imperiales de los ataques externos, principalmente de las tribus provenientes de Mongolia. Pero más allá de la historia, La gran muralla toma una antigua leyenda que dice que la construcción se debió en primera instancia a frenar el avance de unas criaturas -algo así como la unión improbable entre orcos y lagartos gigantes-, que cada 60 años atacan como castigo a la codicia de los hombres y el único freno para exterminar a la humanidad es la muralla y los heroicos soldados de la Orden sin Nombre que la habitan. Hasta allí llegan escapando de los bandoleros del desierto William (Matt Damon) y Tovar (Pedro Pascal, el príncipe Oberyn Martell de Game of Thrones), dos mercenarios que atravesaron el mundo en busca de un misterioso polvo negro que explota. La pólvora.

Apenas tomados prisioneros, asisten a una batalla contra las feroces criaturas y mientras tratan de entender qué está pasando, los muchachos dan cuenta que son excelentes guerreros y que pueden enfrentarse a cualquiera que se les ponga adelante, humano o no. Gracias a su valentía y destreza, la ejecución que los esperaba ordenada por el general Shao (Hanyu Zhang) y su lugarteniente Wang (Andy Lau), pasa para una mejor oportunidad aunque les advierten que nunca podrán salir de la extensa fortaleza, como le pasó a Ballard (Willem Dafoe) otro codicioso soldado de la fortuna que hace 25 años que espera su oportunidad de regresar a Occidente con la valiosa pólvora.

Mientras que el asedio continúa William se da cuenta que lo suyo es el honor a pesar de haber visto y protagonizado barbaridades varias en diferentes campos de batalla y que la sofisticada China no está mal para echar raíces, una decisión en la que mucho tiene que ver la bella comandante Lin Mae (Tian Jing). Pero claro, su compañero Tovar y Ballard no piensan lo mismo y siguen con el plan de llevarse el tesoro negro.

Publicitada como la película china más cara de la historia, La gran muralla, dirigida por Zhang Yimou (La casa de la dagas voladoras, Sorgo rojoEsposas y concubinas, entre otras), es una coproducción con Estados Unidos y el dato no es menor, en tanto resulta preciso hablar de un espectáculo global que además, no se priva de incursionar en ciertas lecturas políticas del presente. Por un lado puede interpretarse como el film de presentación del poderío chino (en todos los órdenes, el cine no ex la excepción) y su proyección como la potencia mundial hegemónica en los próximos años; y por el otro, que el personaje a cargo de Matt Damon representa el hombre blanco que viene a ser algo así como el salvador de los poco ingeniosos chinos (¿?).

Lo cierto es que más allá de las visiones políticas que tironean el relato (que las hay y son muy significativas), La gran muralla es una correcta película asentada en la aventura y el western, una megaproducción por encargo que Zhang Yimou conduce con oficio y que logra el objetivo de entretener.

LA GRAN MURALLA
The Great Wall, China-Estados Unidos/2017). Dirección: Zhang Yimou. Elenco: Matt Damon, Pedro Pascal, Willem Dafoe, Andy Lau, Jing Tian, Zhang Hanyu, Eddie Peng, Lu Han y Lin Gengxin. Guión: Tony Gilroy, Carlo Bernard y Doug Miro. Fotografía: Stuart Dryburgh y Xiaoding Zhao. Música: Ramin Djawadi. Edición: Mary Jo Markey y Craig Wood. Diseño de producción: John Myhre. Distribuidora: UIP. Duración: 103 minutos. Apta para mayores de 13 años.

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