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“Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor tan grande que te cagás. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas que hagan juego. Elige pagar a plazos un traje de marca con una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién carajo eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niños egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: yo elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?” Mark Renton.

La banda de Transpotting está de vuelta, ya había vuelto en forma literaria de la mano de su creador Irwine Welsh, la banda de chicos heroinómanos volvió a la vida en una novela llamada Porno y que es la base sobre la que se apoya T2 Trainspotting. El elenco original está de vuelta aunque haya tomado veinte años volver a juntarlo y no diez como en los libros. Quizás nos se acuerden demasiado de la primera, en todo caso lo importante es recordar que en el último minuto de la historia Mark Renton (Ewan McGregor) decide traicionar a sus amigos, robarse la plata que estaban juntando para una transa millonaria de drogas que los salvaría y para escaparse de la ciudad. Después de eso era casi cantado que uno de todos los muchachos no volvería y sin embargo Mark, veinte años más tarde retorna a Edimburgo, si se quiere con cierta idea de expiación o al menos para ver a los que alguna vez fueron sus amigos.

La película original fue una especie de cross en la mandíbula que sorprendió a muchos por su desparpajo, sus innovaciones narrativas y sus momentos oníricos y por momento repugnantes, porque hay que decirlo, la heroína no es precisamente una droga elegante después de un tiempo de ser consumida. El director Danny Boyle sabía que tenía más para perder que para ganar en un regreso a esa historia pero también es cierto que es todo un desafío no traicionar el espíritu de aquella película. Admitamos que el final de aquella era más que sorpresivo y mostraba al personaje de Ewan McGregor tomando una opción a favor de un cambio de vida sorpresivo para quien enarbolaba el ideario del monologo que puse al principio de esta nota.

Ahora bien, la cuestión es cómo vuelve Mark a una Edimburgo moderna, vistosa y que no se parece en nada a la de la primera película, bueno el regreso viene con un discurso levemente modificado: “Elige la vida. Elige Facebook, Twitter, Instagram y ten la esperanza de que a alguien, en alguna parte, le importe. Elige buscar antiguas amantes y desear haberlo hecho todo diferente. Y elige ver cómo la historia se repite. Elige tu futuro. Elige reality shows, llamar putas a las mujeres, difundir imágenes íntimas. Elige un trabajo basura a dos horas de camino y lo mismo para tus hijos, pero peor. Alivia el dolor con una dosis desconocida, de una droga desconocida y después… respira hondo. Estás enganchado. Pues sigue enganchado. Pero engánchate a otra cosa. Elige a tus seres queridos. Elige futuro. Elige vida”.

Pero el tema de T2 es que aquellos jóvenes crecieron en edad pero mantienen las mismas mañas y gustos desaforados. Así que Mark de repente está de nuevo está enganchado en una vida de cuarentones que se mueven como si tuvieran veinte. Boyle pone todo el arsenal que le conocemos y que hay que reconocerlo, además de ponerlo en la cima de los realizadores de su generación, la puesta y los temas de la primera ya es parte de la norma del mainstream.

T2 no decepciona, vuelve a presentar una banda de sonido tan buena como la primera, pero aunque uno se lo pasa bien, algo le dice que ha sido un viaje levemente inútil y que ha vuelto a revivir aquellas épocas salvajes, de aquellos viejos amigos, pero nadie le ha convidado ni una pitada ni una línea sentado ahí en la butaca.

T2 TRAINSPOTTING
T2 Trainspotting. Reino Unido, 2017.
Dirección: Danny Boyle. Intérpretes: Ewan McGregor, Jonny Lee Miller, Ewen Bremner y Robert Carlyle, Anjela Nedyalkova, Shirley Henderson y Kelly Macdonald. Guión: John Hodge, basado en la novela de Irvine Welsh. Fotografía: Anthony Dod Mantle. Edición: Jon Harris. Diseño de producción: Patrick Rolfe y Mark Tildesley. Duración: 117 minutos.

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