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Una comedia triste sobre sueños perdidos, relaciones personales con mucha música y fuertes referencias películas sobre el rock. El director Gabriel Nesci y su gente -incluyo en ese rubro a los actores-, se deben haber divertido mucho en el camino de concretar este libro que según dicen, estuvo muchos años dando vueltas hasta el momento de conseguir financiación y el armado ideal para llegar a la pantalla. El cine es arte pero además es un negocio que conlleva una importante tesón para convencer y juntar la suficiente cantidad de voluntades hasta llegar a prender la cámara.

Axel, Santiago Segura en un papel alejado de los desbordes que se esperan de él, es un personaje con mal de Asperger que al empezar la película está en España festejando su cumpleaños con su padre que no habla y que tiene un enfermero al que Axel insiste en considerar su amigo, pese a que es evidente que el enfermero rehuye esa cercanía una y otra vez. Axel será el motor de la historia que sigue. Una radio argentina desteja su 25 aniversario y para eso realiza una votación entre sus oyentes para convocar bandas que participaron de la fiesta con que empezó la transmisión, allá por 1992. Entre los nombres que aparecen votados se encuentra Autoreverse, la banda en la que Axel había participado en su juventud, algo así como un trío inspirado en The Police. Axel a pesar de su autismo se pone en movimiento y viaja a Buenos Aires para convencer a sus ex compañeros de ensayar, por las dudas de que los oyentes de la radio los voten.

Javier (Diego Peretti) y Lucas (Diego Torres) reciben la llegada de Axel con sorpresa y cierto desgano, ninguno de los dos tiene presente su pasado como músicos. Javier es profesor, viudo y un hijo con el que todavía están tratando de sobrellevar la reciente muerte de la esposa que los dejó emocionalmente a la intemperie. Lucas es abogado exitoso, canchero y que parece sabérselas todas, salvo que en el estudio en el que trabaja acaban de descubrir manejos oscuros de fondos, que pueden terminar mandándolo a la cárcel. En ese punto de las cosas, para los ex compañeros de Axel volver a juntarse en Autoreverse con el viejo amigo que vuelve de España en busca de la gloria, es algo que está lejos de sus planes inmediatos.

Sin embargo las cosas se van desarrollando de manera tal que el reencuentro de alguna manera se hace factible e incluso se transforma en una especie de balsa, a la cual se aferran cada uno por sus interese particulares y así es como Autoreverse vuelve a sonar. Los ensayos son horribles y a para cada uno de los integrantes tiene que atender su propio juego y en el camino reaparecen los viejos problemas de convivencia de la banda, rencores, celos, envidias, juegos de poder y esas cuestiones que se han puesto en juego en todos y cada unos de los regreso rockeros que hasta que se han producido. (Una digresión, Gustavo Cerati llegó a contar que Stewart Copeland, miembro de The Police, alguna vez le advirtió que si se reunía Soda Stéreo enseguida reaparecerían los problemas que tenían al momento de dejar de tocar).

El camino que va desde el reencuentro hasta el regreso está condimentado de grandes personajes secundarios, cameos, participaciones especiales y a lo largo del relato, se nota el cuidado en darle a todos los personajes que aparecen en pantalla, una característica de la mejores comedias de Hollywood.

La película se apoya por supuesto en la química de los tres protagonistas y sobre todo en el personaje de Segura, que desde su autismo, su falta de carisma, su ausencia de doble intención acompañada por una comprensión literal de los que se dice y que le impide captar las ironías que se le dirigen, va tomando el control de la película hasta lograr que el espectador sienta cierta empatía con ese personaje que en principio se presentaba áspero, mientras que Peretti y Diego Torres funcionan en tándem para apoyar lo de Segura. La película toma una decisión muy acertada que es poner al personaje de Peretti en el rol de voz líder de Autoreverse y mandar a Diego Torres como baterista. El resto del elenco, desde Claudia Fontán y Florencia Bertoti hasta Uma Salduense, una nena que copa la pantalla cada vez que el dan pista, están impecables y los cameos que incluyen a BB Sanzo y al grupo Bravo hacen su aporte justo.

El director Gabriel Nesci es claramente un amante de las comedia, sus antecedentes, nada menores, que incluyen a la comedia de culto Todos contra Juan y el film Días de vinilo, que también tenía un tono melancólico dentro del juego de la comedia.

Casi leyendas cumple pero también deja con ganas de un poco más. Todo parece demasiado contenido y acaso el hecho de que el motor de la historia sea una personaje autista, es una apuesta que no funciona en su totalidad. Cuando uno párrafos atrás escribí que deben haberse divertido en la realización de Casi leyendas, lo hice pensando en el hecho de que el director aparece además como autor de las canciones que Autoreverse interpreta y ya que estamos en este rubro, hay que decir que los temas que se escuchan están bien y que el conjunto funciona con una introducción inmejorable: Héroes de David Bowie.

CASI LEYENDAS
Casi leyendas (Argentina-España/2017). Guión, música y dirección: Gabriel Nesci. Elenco: Diego Peretti, Santiago Segura, Diego Torres, Claudia Fontán, Florencia Bertotti, Bebe Sanzo y Uma Salduende. Fotografía: Sol Lopatin. Edición: Alberto Ponce. Distribuidora: Buena Vista International. Duración: 105 minutos.

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