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Opera prima de Liv Zaretzky, su documental escarba en la vida del escritor Miguel Ángel Molfino, su familia, el contexto político de Argentina en los 60 y los 70, la crueldad de la dictadura, las muertes cercanas, las cárceles y torturas. Extramuros presenta un sujeto narrador (el citado Molfino), otras voces que acompañan al relato central y unas más que no pueden decir nada, aquellas silenciadas por la masacre golpista.

En este punto, el trabajo propone un racconto verbal más que visual del conflicto aun cuando ocasionalmente la potencia de determinadas imágenes (los lugares ahora vacíos de la reclusión y de los castigos), junto a los textos del escritor, actúen en contraste con la acumulación de palabras.

Las idas y vueltas de los relatos entregan dos visiones opuestas y complementarias: por un lado, la descripción del horror verbalizado, a través de hechos, instantes y momentos que reflejan el escarnio y la violencia de esos tiempos. Por el otro, de acuerdo a las revelaciones que proponen los relatos, el tono se convierte en un rosario de anécdotas donde el azar invade al hecho en sí mismo, como sucede cuando algunos de los testimonios dan a conocer que ni los personajes aludidos sabían que estaban militando en determinada célula guerrillera.

En esa verbalización del conflicto, la película descansa con placer: el horror se convierte en recuerdo y en mirar hacia adelante, jamás pensando en perdonar a los responsables ni tampoco en arrepentirse por aquello que se hizo (la militancia ante todo), sino en la idea de que el dolor sufrido se refleja en una mirada perdida, en un silencio, en una respuesta que no llega.

Extramuros se parece y no tanto a varios documentales sobre el tema. Ya los relatos a cámara no requieren de una puesta en escena despojada en donde las palabras adquieren un rol protagónico. Ahora, la descripción de esos hechos marcados por el horror de la dictadura se expresan tomando una copa de vino, un café, con un plato que tiene una porción de torta o una picada. La puesta cambió, pero el contenido nunca más y jamás.

EXTRAMUROS
Extramuros. Argentina, 2016. Dirección y guión: Liv Zaretzky.
Producción: Mayra Bottero, Gabriela Cueto, Florencia Franco y LIv Zaretzky. Fotografía: Fernando Lorenzale. Montaje: Valeria Racioppi. Sonido y música original: Paula Ramírez. Duración: 70 minutos.

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