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Alejandro Cacetta, titular del Incaa - Foto: Raúl Ferrari

El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) relanzará desde el lunes 3 de abril los Espacios Incaa, el canal IncaaTV y la plataforma Odeón, los primeros en actividad hace tres décadas, los relacionados con el cable y la oferta web operativos hace siete y dos años respectivamente, con la marca Cine.Ar.

La intención de esta forma de denominar a tres formas de ver producción local, que a partir de abril se conocerán como Cine.Ar Sala, Cine.Ar TV, y Cine.Ar Play y Cine.Ar Estrenos, es unificar la oferta de pantallas -salas, televisión y plataformas- respaldada por el organismo oficial dedicado a impulsar el cine argentino.

Cine.Ar Sala, el título elegido para el circuito de salas del Incaa iniciado en 1995 con la apertura del Complejo Tita Merello (ex Cine Suipacha), luego cerrado pero al mismo tiempo revitalizado en 80 salas en todo el país, entre ellas la principal, el Cine Gaumont, alquilado desde el 2003 y adquirido en 2013 por el organismo.

En el caso de IncaaTV, que de ahora en más se conocerá como Cine.Ar TV, se trata de la señal de televisión por cable que tras varios años de planificación fue anunciada en la entrega de los Premios Cóndor de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de 2009, y funciona regularmente desde el segundo semestre de aquel año.

En abril, Cine.Ar TV, estrenará -desde ahora también en HD- filmes como Valentín, El tiempo se llevó lo que, y el clásico El acto en cuestión, los tres de Alejandro Agresti; Betibú, de Miguel Cohan, Pistas para volver a casa, de Jazmín Stuart y Corazón de León, de Marcos Carnevale, con Guillermo Francella, entre otras.

Finalmente la innovadora plataforma Odeon, que desde ahora se llamará Cine.Ar Play, fue lanzada en el segundo semestre de 2015, y ya entonces se constituyó como una nueva alternativa de cine nacional, legal gratuita y online, que ahora incorporará Cine.Ar Estrenos, sistema pagar-para-ver por APPs y SmartTV.

En el caso de Cine.Ar Play, ya tiene una oferta de 600 filmes, entre cortos y largometrajes, así como 500 horas de series nacionales, medio millón de usuarios registrados, y en el último semestre registró un triple de visualizaciones, una exitosa propuesta desarrollada por el Incaa en sociedad con la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (Arsat).

Este servicio gratuito de video a demanda sumará contenidos de series web, como por ejemplo Che peruano, comedia de Ernesto Rowe, Eléctrica, de Esteban Menis; Estilo Esther, de Pedro Levati; Romanos, de Andrés Cedrón o Vulnerables, de Daniel Barone y filmes como Pibe chorro, de Andrea Testa.

En Cine.Ar Estrenos los usuarios podrán disfrutar de producciones argentinas en cartelera, abonando el mismo precio de las funciones del Cine.Ar Sala Gaumont y sus pares del resto del pais, también desde cualquier navegador a través de APPs y de SmartTV, y donde cada título permanecerá ocho semanas.

Los estrenos comenzarán el 6 con Me casé con un boludo, de Juan Taratuto, Ataque de pánico, de Ernesto Ardito (desde ese mismo día en el Gaumont), El sacrificio de Nehuen Puyeli, de José Celestino Campusano y Oscuro animal, de Felipe Guerrero, para seguir el 13 con Taekwondo, de Marco Berger.

Del acto participaron Alejandro Cacetta y Ralph Haiek, presidente y vicepresidente del Incaa, el secretario de Cultura y Creatividad del Ministerio de Cultura de la Nación, Enrique Avogadro, así como el titular de ArSat, Rodrigo de Loredo, quienes expusieron acerca del lanzamiento y conversaron con la prensa.

Avogadro felicitó a Cacetta por la fuerte apuesta que implica esta nueva denominación que implica, a la vez, una nueva forma de encarar el apoyo a los contenidos audiovisuales nacionales que implica un aporte estratégico a emprendimientos privados que desde su gestación son apoyados por políticas públicas.

“Tenemos que ir atrás de buscar ese público, y donde hablar de pantallas es un gran avance. Toda la industria debe hablar de pantallas. El consumo viene cambiando. Cuando decimos ‘nuestros hijos no ven cine’ nos equivocamos: ven más cine que todos nosotros. No van a la sala que es otra cosa”, aseguró Cacetta.

En la charla se habló de “audiovisual” en general y para el titular del Incaa “No se trata de un cambio de hábitos, que nadie va más a las salas y solo se consume lo digital: es el abanico de público que se agranda, y es un público que abarca todas las formas de exhibición. La experiencia de ir a una sala sigue existiendo”.

“La convergencia de marcas cambia el concepto de la identidad independiente de las ya conocidas, pero permite unificar la idea acerca de los contenidos, es decir que si bien parece que hay para perder, hay mucho más por ganar”, aseguró Haiek acerca de marcas ya conocidas como Espacios Incaa o IncaaTV que ahora cambian.

“Esto tiene que ver con una nueva estrategia del Plan de Fomento desde la génesis del proyecto: antes no teníamos desarrollo de guiones ni de proyectos, por ejemplo. Todo esto está pensado para apoyarlos desde que nacen, pero también para ver cómo hacemos para que a esos proyectos que respaldamos después no se los coman los leones”, explico Cacetta.

El titular del Incaa dijo que “Lo que buscamos es que esos proyectos se consoliden en el mercado, no solamente con un subsidio del ciento por ciento para productos que después no se ven. Por eso los derechos son locales, porque de lo contrario estaríamos cortando la posibilidad de una venta al exterior al tener socios de afuera”.

“Esta es una marca que está pensada para el futuro, en un escenario de cambio, y lo único claro es esa convergencia, una marca que deje atrás marcas que subcompitan entre sí, para que el contenido argentino tenga la posibilidad de navegar, sin fricciones, por todas esas pantallas, formatos y espacios”, subrayó Avogadro.

“Todo tiene mucho que ver con que en Estados Unidos están pensando en achicar las ventanas de explotación, los tiempos entre salas y otras pantallas, además de estrenos simultáneos, esta marca funciona como un paraguas protector, que identifica todos los contenidos argentinos, y los ayuda a circular”, aseguró el funcionario.

Para Avogadro esta decisión “fue muy discutida durante mucho tiempo porque a todos nos daba miedo este salto en términos de cambio. Somos muy respetuosos de la tradición del Incaa, de su desarrollo. No es un salto al vacío que desconoce el pasado, sino parte de nuestra obligación de pensar hacia adónde van estos contenidos”, concluyó.

Fuente: Télam 

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