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Mucha gente tiene un prejuicio negativo hacia el cine español y esta película no ayuda a sostenerlo. Es difícil describir los personajes que intervienen y se relacionan en la nueva comedia de Inés Paris (Rivales, Miguel y William), pero tal vez atraiga al espectador rioplatense saber que uno de sus protagonistas no es otro que Diego Peretti haciendo de sí mismo. Si la sola mención del actor que cada día desde 2002 convive con la pregunta “¿para cuándo la película de Los Simuladores?” no convence, habrá que hablar del elenco que lo acompaña y el guión que le da sostén.

A Ángel (Eduard Fernández) lo convence su exmujer Susana (María Pujalte), que es directora, de llevar su guión a la pantalla grande. Diego Peretti es el elegido para protagonizarla y habrá que convencerlo además de que la coproduzca en una cena organizada por la actual mujer de Ángel, Isabel (Belén Rueda), que además lucha por demostrarle a su marido que es una gran actriz. La trama se sigue enroscando cuando el ex marido de Isabel, Carlos (Fele Martínez), irrumpe en la cena de negocios con su actual pareja (Patricia Montero).

Desde el principio, cuando se presentan la pareja y sus ex, uno adivina que la película es una comedia de enredos y empieza a intuir los rasgos del vodevil. El presentimiento no es nada equivocado, ya que pronto los vínculos entre estos seres humanos son lo que condimentan una trama que comienza con un ritmo lento, pero poco a poco toma carrera y empieza a tener verdadera fuerza a partir del segundo acto. El clima es siempre muy teatral y tiene tintes de comedia negra.

Los primeros minutos, los lentos, son un arma de doble filo porque llevan a subestimar casi todo, pero justamente ahí reside la magia cuando las cosas empiezan a torcerse. Se genera un ambiente excelente que da lugar a una comedia que no recurre tanto a los gags, sino al humor que surge de magnificar lo cotidiano. El broche de oro, por supuesto, lo dan los actores, entre los que destacan Belén Rueda y, por supuesto, Diego Peretti, que agrega el condimento extra de desentonar (no sólo por la tonada) con el resto de los personajes.

En resumen, es una comedia fresca que no subestima al espectador aunque parezca que lo haga de a ratos. Es cierto que podría acelerarse un poco la primera parte, pero todo el acto final mantiene a todos al borde de la butaca en lo que parece un intento por generar equilibrio. Precisamente eso, equilibrio, es lo que le falta en la cabeza a todos los protagonistas.

LA NOCHE QUE MI MADRE MATÓ A MI PADRE
La noche que mi madre mató a mi padre. España, 2016.
Dirección: Inés Paris. Guión: Inés Paris, Fernando Colomo. Intérpretes: Belén Rueda, Diego Peretti, Eduard Fernández, María Pujalte, Fele Martínez, Patricia Montero. Edición: Ángel Hernández Zoido. Música: Arnau Bataller. Duración: 124 minutos.

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