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La pantalla en negro y de fondo suena Brutal Death. Ese comienzo bien arriba nos mete de lleno en una historia cargada de violencia e impunidad. Campusano (Vikingo, Vil romance, Fango, El sacrificio de Nahuel Puyell) se aleja del conurbano bonaersense o del Puerto Madero de Placer y Martirio para narrar una historia en una zona humilde del sur de Brasil.

Cícero, un hechicero de la zona, es consultado por jóvenes a quienes engaña y viola indiscriminadamente, bajo la impunidad de las autoridades y las fuerzas policiales locales. Entre las víctimas está Valeria, novia de César, un trabajador de la madera que al enterarse de hecho, buscará de múltiples maneras la ayuda necesaria para vengarse y hacerle pagar a Cícero todo el daño que ha hecho.

Nuevamente, los elementos íconicos del cine de Campusano se hacen presentes a través de un paisaje selvático tan protagonista como el resto de los seres vulnerables que habitan la zona. En las afueras de la ciudad, los códigos se respetan, el machismo es la forma de relacionarse, y la violencia de sus protagonistas ejercen un miedo intimidante. No cuentan con recursos ni herramientas para salvarse, salvo su propia fuerza.

Una cámara en mano, por momentos desprolija, imágenes poco cuidadas exaltando el hiperrealismo localista y dramático, donde todo parece alejarse de la belleza. Esa es la forma de esteticismo que predomina en Cícero Impune. Hogares humildes, mujeres sometidas y el poder haciendo la vista gorda. Campusano no tiene medias tintas y va grano, se compromete con quienes no tienen una salida; así, logra un relato directo, con cierta crudeza visual y explícita, a la que suma una banda sonora que completa ese lenguaje visceral que lo caracteriza. Marcela Barbaro

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Campusano traslada su universo de los rincones profundos de la Provincia de Buenos Aires al Amazonas brasileño y lo muda completo con todo lo que tiene de particular y reconocible: sordidez, violencia, explotación, corrupción y el denominador común más bajo de la especie humana.

Cícero es un Pai que se aprovecha de mujeres indefensas que vienen engañadas a consultarlo, a las que droga y viola y se asegura su silencio bajo amenaza confiado en la impunidad que le garantizan sus contactos políticos y policiales. César, trabajador en una maderera se entera que su novia está entre las víctimas del brujo y la idea de venganza se le vuelve obsesión.

En tan solo una hora Campusano despliega una historia contada con las tripas y  aires de tragedia (atentos a los nombres de los protagonistas). En este escenario de pueblo chico, infierno insoportable no se salvan ni siquiera los presuntos justicieros. Las mujeres, las verdaderas víctimas, no son tratadas más que como trofeos o excusas para exhibir el honor mancillado, puestas en el lugar de objeto sin voz ni voto.

Con un soundtrack de Death Metal a todo volumen y escenas de violencia impiadosa, Campusano  sigue fiel a su estilo sucio y desprolijo y vuelve a mostrar su talento para parir imágenes que transmiten una sensación inequívoca de verdad, aunque sea una verdad horrible. Ricardo Ottone

Bafici: Cícero impune, de José Celestino Campusano (Argentina/Brasil, 2017)

Días y horarios
24 de Abril de 2017 15:00 Village Recoleta Sala 8
25 de Abril de 2017 22:45 Village Recoleta Sala 8

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