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Un grupo de enmascarados armados hasta los dientes y hasta con algunas piezas high tech se meten de manera violenta pero profesional y bien coordinada a asaltar un banco portando mascaras a medio camino entre el slasher y la fiesta de Halloween que en ese contexto proveen una imagen siniestra. ¿Les suena? Será porque lo vieron en Punto límite, en Dead Presidents , en Fuego contra fuego (acá era un asalto a un camión de caudales, pero en esencia es lo mismo), en Batman, El caballero de la noche, y hasta se rieron del asunto en Las brujas de Zugarramurdi, donde el golpe se va de madre y la policía termina acribillando a un pobre Bob Esponja.

Así arranca El gran golpe y está claro que no es originalidad lo que podemos esperar de aquí en adelante. Aunque aquí los asaltantes no pretenden solamente llevarse un buen botín, que después van a donar, sino dar un mensaje. Se trata de proveer pistas y poner el foco en poderes más sucios que tienen como eje al banquero corrupto encarnado por Bruce Willis y sus garras puestas en una ciudad podrida y corrupta donde llueve todo el tiempo como para resaltar la sensación de desazón y desesperanza. ¿Les suena? Será porque lo vieron en Pecados capitales (1995)…

En tanto policial, El gran golpe es un film bastante corriente filmado de manera bastante corriente. El plus que le da algo de interés es el elemento de intriga, quién es el personaje que está detrás de todos los operativos y cuál es el mensaje que está queriendo dejar. No es que algunas de las revelaciones no se vean venir, pero digamos que el interrogante principal, la identidad del líder de la banda y sus motivos, se sostiene.

Los encargados de investigar y resolver el enigma son un equipo de agentes del FBI, liderado por el agente especial interpretado por Christopher Meloni. Se trata de grupo compuesto por diferentes personalidades (aunque todos bastante agretas incluso cuando alguno se quiere hacer el gracioso) como para crear algún tipo de empatía e interés en los personajes y sus relaciones, algo que en cierta medida funciona. Después lo que se intenta es darles un cierto espesor a algunos (no todos) personajes con historias previas, un cierto contexto personal que ayude a entender por qué son así, por qué están golpeados y desencantados de todo. Y esto es algo que hacen de manera atolondrada y gruesa, con una apelación al golpe bajo del cual las esposas son el principal vehículo ya sea como víctimas de una enfermedad terminal o torturadas y asesinadas brutalmente en cumplimiento del deber (esto último no lo vemos pero sabemos que sucedió en el pasado). La misma torpeza demostrada por ejemplo a la hora de plantear una redención tirada de los pelos.

Rutinario y genérico, no obstante el film por momentos entretiene y se beneficia de algunas actuaciones, como las de Christopher Meloni o Dave Bautista (el Drax de Guardianes de la galaxia) y no tanto de otras, como la de Bruce Willis que parece estar actuando de taquito. La trama intenta complejizarse y se pone más bien intrincada y confusa, abriendo líneas que no termina de cerrar o que precipita para concluir en un final injustificado e injustificable.

EL GRAN GOLPE
Marauders. Estados Unidos, Canadá. 2016.
Dirección: Steven C. Miller. Intérpretes: Christopher Meloni, Bruce Willis, Dave Bautista, Adrian Grenier, Lydia Hull. Guión: Michael Cody, Chris Sivertson. Fotografía: Brandon Cox. Música: Ryan Dodson. Edición: Vincent Tabaillon. Duración: 107 minutos.

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