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Hace un par de días la noticia de un hackeo mundial a cuentas de hospitales británicos y una empresa de telefonía española sacudió a la población haciéndola sentir temerosa ante el posible ataque no sólo a grandes corporaciones, sino a la violación de su propia intimidad. No muy lejos del argumento de un film de ciencia ficción, ni las distribuidoras de cine se salvaron.

Una semana antes del estreno mundial de Piratas del Caribe 5. La venganza de Salazar, Disney denunció que su film había sido robado por hackers quienes pedían una fortuna por su devolución. La noticia, más allá de la anécdota, revela una nueva forma de ataque que no deja afuera ni siquiera al universo del entretenimiento. Aparentemente no sólo hay piratas en los mares sino también en la red.

Inmersa en el verosímil conocido de la saga, la quinta entrega de Piratas del Caribe presenta algunos síntomas de decadencia al mostrarse muy efectista y poco narrativa. Su comienzo devela el paradero del desaparecido Sparrow (Johnny Depp), mientras que desde las profundidades del océano el capitán Salazar (Javier Bardem) planea su venganza intentando revertir el estado en el que se encuentra, gracias a una maldición que sólo la brújula de Sparrow puede desactivar.

Piratas del Caribe 5. La venganza de Salazar no es más que la muestra de una fórmula que se avejentó y abusó de sus fortalezas transformándolas en lugares comunes donde la repetición del golpe de efecto no hace más que provocar tedio. Además, no sólo es oscura en su fotografía, sino que carente de hilo narrativo y repleta de secuencias de acción que se encadenan de forma (casi) ininterrumpida durante los 120 minutos que dura el film. Así se comienza a generar un sopor que me atrevo a atribuir a la monotonía de la banda sonora, a la tecnología del 3D un poco vetusta y a la mencionada oscurecida fotografía, tanto que ni los chistes de Sparrow dan gracia.

De escenas eternas y batallas musicalizadas con un leiv motiv iterativo, la película se pierde en sí misma. No hay emoción ni expectativas, todo se sucede de forma lineal sin atisbos de proponer ningún tipo de novedad o giro inesperado. Jack Sparrow sigue igual (o peor) con sus chistes sosos y la presencia de figuras como Javier Bardem pareciera más un pretexto, que el aporte de algún tipo de elemento cinematográfico. No por cuestionar el tenor de actuación del español, sino por el rol asignado en esta oportunidad, en el que se lo ve en una performance muy cercana a la caricatura.

Piratas del Caribe 5. La venganza de Salazar es sin duda sólo para fans.

PIRATAS DEL CARIBE: LA VENGANZA DE SALAZAR
Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales. Estados Unidos, 2017.
Dirección: Joachim Rønning y Espen Sandberg. Intérpretes: Johnny Depp, Javier Bardem, Orlando Bloom, Geoffrey Rush, Brenton Thwaites, Kaya Scodelario, Keira Knightley, Kevin McNally, David Wenham y Stephen Graham. Guión: Jeff Nathanson. Música: Geoff Zanelli. Fotografía: Paul Cameron. Duración: 129 minutos.

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