Compartir

El universo de los personajes amarillos que hablan en todos los idiomas (o ninguno) y comen únicamente bananas resultó en el surgimiento de una generación de niños (y adultos) adictos a las aventuras picarescas y la colaboración en el ejercicio de la villanía. Los minions como personajes autónomos, nacidos a raíz de su primera aparición en Mi villano favorito, pronto colonizaron las pantallas opacando o mejor dicho borrando, la figura de Gru, el supuesto protagonista de la saga.

En Mi villano favorito 3, hay una fórmula estructural que parece repetirse. La forma tradicional del relato para películas de niños se cumple a pies juntillas. Y es esa rigidez narrativa la que se sobrepone (y aburre) cuando se descubre que nada nuevo sucederá. Podría pensarse que las historias audiovisuales para pequeños espectadores no deberían ser complejas en su trama, pero quién no recuerda Intensa-Mente (2015) la colorida e interesante reflexión acerca del pensamiento humano.

En esta tercera edición, Gru sufre una crisis con respecto a su ejercicio de la villanía. Hay un aletargamiento de su interés como consecuencia de su establecimiento como padre de familia, que lo acerca más a la vida casera que a las aventuras malvadas. Tras no haber podido rescatar el diamante que Bratt, la joven estrella de los ochenta devenida en nuevo villano, robó, la vida profesional de Gru parece haber finalizado con un enorme fracaso. Sin embargo, la aparición de su gemelo, activará no sólo su energía y entusiasmo, sino que será el motor narrativo de este film que no aporta más que repeticiones y secuencias re fritas de su propia saga.

En Mi villano favorito 3 el eje temático central es el motivo de la vuelta al pasado. Hay una historia personal previa que Gru va a conocer afectando su manera de ver el mundo. Al mismo tiempo, el film, se sitúa en una ambientación ochentosa que se revela en la selección de la banda de sonido y en la puesta en escena de elementos muy característicos como la vestimenta, la paleta de colores, el peinado y los gestos de Bratt, entre otros artículos como el cubo rubik, el teclado, etc. Ambientación que da un poco de aire a la historia y atrapa a los adultos que acompañan a los pequeños espectadores.

Es la música icónica de los ’80/’90 la que salva a Mi villano favorito 3, además de la despiadada y conocida intervención de los pequeños amigos amarrillos que tantas alegrías nos dan. Tal vez un poco desaprovechados y bastante desconectados de la trama central. Es indudable que el potencial de la saga no fue gracias al carisma de Gru, sino más bien a la atrevida “locura amarilla”.

MI VILLANO FAVORITO 3
Despicable Me 3. Estados Unidos, 2017.
Dirección: Pierre Coffin y Kyle Balda. Guión: Ken Daurio y Cinco Paul. Voces: Steve Carell, Kristen Wiig, Trey Parker, Miranda Cosgrove, Dana Gaier, Nev Scharrel, Pierre Coffin, Steve Coogan, Julie Andrews, Jenny Slate. Producción: Christopher Meledandri y Janet Healy. Distribuidora: UIP. Duración: 90 minutos.

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here