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La plataforma de streaming Netflix estrena a nivel mundial el filme Okja, del director surcoreano Bong Joo Ho, que participó en la competencia oficial del último Festival de Cannes generando polémicas.

Los organizadores del festival, comunicaron una vez arrancada la programación, que este filme fue incluido desconociendo que no iba a ser distribuido en salas convencionales de Francia sino estrenado en forma directa por plataforma “on demand”, tal como estaba anunciado el 28 de junio, un mes después de su pase.

Esto forzó a los directivos de la muestra internacional a modificar su política de admisión, que a partir de 2018 solo dará lugar a obras que aseguren su estreno en salas comerciales, poniendo límite a obras como esta y The Meyerowicz Story (New and Selected), de Amazon, que este año también estuvo en la selección oficial.

Mucho se habló de Bong Joon Ho cuando en 2006 sacudió al mundo con The Host, en la que una especie de monstruo de la Laguna Negra producto del derrame de desechos químicos, pero en el río Han de Seúl, se escondía de todos refugiado en el misterio, hasta que llegaba a la costa y desataba la ira propia un mutante descomunal.

Ahora, el cineasta oriental incursiona por segunda vez en una producción hablada en ingles, Okja, con un elenco múltiple que incluye a la adolescente coreana An Seo Hiun, a la veterana inglesa Tilda Swinton como la CEO de una multinacional de productos alimenticios y a los estadounidenses Paul Dano, Jake Gyllenhaal y Lily Collins.

La trama es simple: una compañía procesadora de alimentos descubre la existencia de Okja, un curioso y simpático animal con el cuerpo de un cerdo gigante, producto de la ingeniería genética, que luce movedizas orejas de perro, es la mascota de una granjera adolescente surcoreana, y que puede procesarse como un nutritivo y masivo alimento transgénico.

Las fuerzas que trabajan para separar a Mija del animal son las de Mirando Corporation, una compañía agroquímica inspirada en Monsanto, representada por su CEO, personaje interpretado por Tilda Swinton, por un lado, y un grupo de entusiastas activistas medioambientales.

Lo que parece una simple aventura acerca de un animal legendario paradojálmente pasa a ser de inmediato una parábola acerca del capitalismo pero en tono satírico, registrada con mano maestra por Joon Ho, que contrapone la pura naturaleza con el omnímodo poder de Wall Street y sus ambiciones sin límite, con ternura y emociones humanas.

Parábola medioabiental, que toma prestadas ideas sueltas de ET-El extraterrestre, La aventura sin fin y La historia sin fin, Okja es un producto comercial con algunas pretensiones que van más allá de esa meta, en el que se pone de manifiesto una vez más la apuesta al futuro de Netflix, que cruza televisión con cine en busca de mejores dividendos.

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