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Es notable como El planeta de los simios, que arrancó en el cine a fines de los sesenta en el cine y completó cuatro entregas, que después pasó a la televisión, luego fue retomada por Tim Burton en 2001 (¿la pregunta es para qué no?) y se relanzó una década después a las órdenes de Matt Reeves –El planeta de los simios: (R)Evolución y El Planeta de los Simios: Confrontación-, ahora en El planeta de los simios: La guerra adquiera una inusitada gravedad y oscuridad, teniendo como horizonte nada menos que a El corazón de la tinieblas, la novela de Joseph Conrad que a principios del siglo veinte fue considerada una feroz crítica sobre la barbarie del colonialismo en África. Y que dicho sea de paso, que un joven Francis Ford Coppola transpoló en 1979 al sudeste asiático en Apocalypse Now.

La tercera parte de la saga rediviva muestra su punto más alto, con los simios en inferioridad de condiciones refugiados en el bosque y los seres humanos en plan de exterminio. César (podría clasificarse como sobrenatural el trabajo expresivo que le imprime Andy Serkis al líder de los simios) sigue pensando que en el planeta podrían convivir ambas partes, pero en su interior sabe que no va a ser posible, principalmente por la estupidez de los humanos, pero también por sus propios errores y la traición de algunos de su propia especie.

Pero el relato pone en el centro de la historia a un personaje tan siniestro como atormentado, un coronel del ejército (como siempre Woody Harrelson haciendo lo suyo con precisión y carisma) al mando de una unidad perdida, que lucha a sangre y fuego contra los simios pero también contra el resto de los humanos. Si el Kurtz en la novela de Conrad se perdía junto a sus propios demonios para fundar un reinado despótico y cruel en el corazón de África, si para Coppola el coronel Kurtz (temible, alucinado, inolvidable Marlon Brando rapado: El horror, el horror!) se dejaba ganar por la locura en Camboya en plena guerra de Vietnam, el Coronel interpretado por Harrelson hace lo propio en una guerra de exterminio, una conflicto que parece diseñado para que de rienda suelta a su crueldad, fuera de cualquier límite y en contra del resto de la humanidad que definitivamente no comparte sus métodos.

César y el Coronel luchando cada uno por su especie, orgullo, locura y tragedia combinados con una mutación de un virus, que ataca a los humanos sobrevivientes y los reduce a una condición salvaje.

La saga sigue creciendo, no renuncia ni por un momento a la espectacularidad, pero en el camino se va nutriendo de fuentes inusuales para poder dar su punto de vista sobre temas actuales como el racismo, los refugiados, los recursos naturales y hasta cuestiones que hacen a la historia de la humanidad: cuando una forma de vida es sojuzgada por otra más poderosa, otra capaz de imponerse hasta el punto de hacer desaparecer cualquier oposición.

EL PLANETA DE LOS SIMIOS: LA GUERRA
War for the Planet of the Apes. Estados Unidos, 2017.
Dirección: Matt Reeves. Guión: Mark Bomback, Matt Reeves (novela: Pierre Boulle). Fotografía: Michael Seresin. Música: Michael Giacchino. Intérpretes: Andy Serkis, Woody Harrelson, Steve Zahn, Judy Greer, Gabriel Chavarria,Max Lloyd-Jones, Terry Notary, Sara Canning, Ty Olsson, Devyn Dalton. Duración: 140 minutos.

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