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Buceando en el estilo instalado por los trabajos del Grupo Cine Liberación y Grupo Cine de la Base, con concordancias afines a algunos documentales de Joris Ivens, y también, escarbando en la fundacional Tiré Dié de la Escuela del Litoral y de su cabeza principal Fernando Birri, los documentales del Grupo de Cine Insurgente (Diablo, familia y propiedad) exploran en la denuncia de un hecho determinado, en la contextualización del conflicto y en el relato histórico, invocando al pasado para comprender de la mejor manera un presente nada venturoso.

Sobre esos carriles estéticos y temáticos transcurre la hora y media de El futuro llegó – título irónico de por sí- donde el Grupo cuenta, desde los orígenes hasta hoy, con su correspondiente construcción dramática, sobre la instalación del polo petroquímico en Ingeniero White (Bahía Blanca).

Las imágenes contundentes del comienzo anuncian un paraíso que nunca será tal, desde la convergencia del material de archivo hasta testimonios que relatan anécdotas sobre la construcción del polo petroquímico, avizorando un futuro feliz para la población. En esos momentos, el trabajo de Cine Insurgente va y vuelve del pasado al presente a través de esos rostros curtidos por años de experiencia, labor cotidiana, amor al terruño, esperanza abortada y subsistencia diaria. En esos instantes, El futuro llegó, recurriendo a las cabezas parlantes, apela a una bienvenida y cálida emotividad desde las palabras de los habitantes de Ingeniero White (o “uite”).

El recorrido argumental, de allí en adelante, escarba en la miserable explotación del hombre por los compañías multinacionales y del horror que caracteriza a la contaminación del medio ambiente. En ese punto, el documental cambia su rictus nostálgico para insertarse en la denuncia feroz de un hecho aborrecible. Los testimonios expresan el malestar y el fastidio de la población, la desazón del los habitantes, la invasión en aire que se padece en ese paisaje de siempre pero ahora distinto a aquel paraíso prometido décadas atrás.

“No estoy en contra del progreso sino de la contaminación que marca el progreso”, se escucha de boca de uno de esos habitantes históricos.

Y las últimas palabras las tendrán los sobrevivientes de un paisaje en lucha permanente que debe pelearse día a día, contra todos los males y los augurios terminales que señalan la contaminación diaria de esa geografía.

Acá está la resistencia, o buena parte de ella, parece decir sin subrayar la última parte del documental del grupo Insurgente.

Y vaya si lo logra. Y cómo no creerle a esa titánica pelea cotidiana.

EL FUTURO LLEGÓ
El futuro llegó. Argentina, 2017. Dirección: Creación colectiva del Grupo de Cine Insurgente (Fernando Krichmar, Alejandra Guzzo, Omar Neri). Participación de Cámara: Ignacio Guggiari. Sonido: Lucho Corti. Foto Fija: Carolina Magnaterra. Asistente de Producción: Andrés Novas. Música: Carlos Senin. Duración: 89 minutos.

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