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No está mal que determinada película remita a otras o que ocasionales propuestas estéticas refieran a una época anterior. El cine recicla materiales, los da vuelta, los reconvierte a su manera, mira al pasado para concretar algo en un presente que siempre estará obligado a espiar hacia atrás.

El caso del film brasileño Pendular (también con plata de acá y de Francia), en primera instancia, parece original desde su disparador argumental pero termina estrangulado por el recuerdo de otros referentes más sólidos y atractivos.

Un espacio único, dos personajes principales (un escultor, una bailarina), otros adyacentes y lo público y lo privado que se entremezclan entre los afectos de la pareja y las profesiones de ambos.

Una atmósfera cansinamente teatral se expresa con elocuencia y no porque Pendular transcurra prácticamente en ese único espacio íntimo y laboral. La referencia a la “teatralidad” alude al culto que la directora Julia Murat le hace a la performance, al libre albedrío, al juego lúdico. Todo ello fusionado de manera más que forzada a las idas y vueltas de la pareja. Entre la sabiduría del escultor y los desplazamientos de la coreógrafa, la película invierte más de una hora para describir situaciones nimias que unos pocos minutos relevantes llegan a superar la monotonía.

La realizadora de Historias que sólo existen al ser recordadas (2011), por lo tanto, se somete (y se percibe que no se siente incómoda) a una estructura de relato donde el crecimiento dramático depende de aquellas reacciones de la pareja y no de la combinación de los aspectos públicos y privados. Si la intención era alegorizar a dos personajes en conflicto personal y profesional, el film brasileño queda a años luz de The Players versus Ángeles Caídos de Alberto Fischerman, aquel título esencial del efímero Grupo de los 5 del cine argentino. Allí sí existía un fuera de campo construido desde la supuesta omisión política del contexto. Allí sí había juegos, espacios de poder a ocupar, relaciones afectivas inconclusas o no. Todo esto contado a través de una película que se concibió hace casi medio siglo…

PENDULAR
Pendular. Brasil/Argentina/Francia, 2017.
Dirección: Julia Murat. Guión: Julia Murat y Matias Marini. Intérpretes: Raquel Karro, Rodrigo Bolzan, Neto Machado, Marcio Vito, Felipe Rocha, Renato Linhares, Larissa Siqueira, Carlos Eduardo Santos, Valeria Berreta, Martina Revollo. Fotografía: Soledad Rodrigues. Música: Lucas Marcier y Fabiano Krigier. Producción: Julia Murat, Tatiana Leite, Andrés Longares, Felicitas Raffo, Julia Solomonoff, Juliette Lepoutre y Pierre Menahem. Duración: 105 minutos.

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