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Presentación de "Vinicius", de Miguel Faria Jr.

Avanza la semana esteña con un festival cuidadosamente curado, con una cincuentena de películas, de las cuales 45 son estrenos, incluyendo algunas bien difíciles de encontrar por estos pagos en otras circunstancias, lo que no es poco tratándose de Uruguay y su voracidad cinéfila. Además de los ejes citados en nuestra anterior nota, uno puede encontrarse títulos de Palestina, Corea del Sur, Japón o el Líbano, entre otros. Así que la sorpresa acecha en cada jornada.

En una sala Cantegril consistentemente poblada, Vinicius, de Miguel Faria Jr. (2005), más allá de los años transcurridos desde su estreno, demostró que sigue siendo un material destacado para aprehender los contornos del poeta, dramaturgo, diplomático, intelectual en sentido amplio y personaje omnipresente de la escena cultural brasileña con proyección global. La franja de MusicFilmFest, ya en el tercer año en que se integra a Punta, ha demostrado ser un remarcable acierto en la convocatoria del festival. Más allá de percibir a estos films en términos de documental, el acceso por la música que así se pone en juego brinda perspectivas que sin duda amplifican el abanico de sus espectadores. Así quedó demostrado también en Charco, de Julian Chalde, resultado de una investigación de más de un lustro en torno a la música rioplatense, que mediante el testimonio de 70 músicos de Argentina y Uruguay intentan desentrañar los elementos que se fusionan en una identidad vital construida en ambas riberas del río, por partes iguales.

Descubriendo a Bergman.

El homenaje del Centenario bergmaniano tuvo como epicentro la presentación de Descubriendo a Bergman (2013). El título original es más revelador: Trespassing Bergman, de Jane Magnusson y Hynek Pallas, ingresa a la legendaria isla de Farö, que el cineasta eligió como fortaleza inexpugnable desde los años sesenta hasta su muerte. Intrusar a Bergman es la consigna con la que algunos directores contemporáneos llegan a la isla, mientras que otros son entrevistados en sus propios lugares de trabajo o residencia. El documental, de factura bastante convencional, vale tanto como los aportes de cada uno de sus entrevistados. Los involucrados oscilan entre el espíritu curioso y hasta entrometido (Thomas Alfredson, Daniel Espinosa), el ataque de pánico ante el acceso al santuario (Claire Denis), las acotaciones más o menos oportunas (Coppola, Landis), o el recurso a la autobiografía (Allen, Scorsese). Ante las huellas del Bergman privado, hay quienes mantienen una conducta civilizada y hasta se permiten pensar en voz alta y reflexiva su relación con el maestro, como lo hacen Michael Haneke, Zhang Yimou, Ang Lee o Wes Anderson. Se destaca en el conjunto el agente provocador Lars Von Trier, que termina proponiéndose como una suerte de personaje bergmaniano con fallas de fábrica. Lamentablemente el fantasma de Bergman no se hace presente, pero sí casa, su biblioteca y videoteca, más numerosos signos de sus días, postulando al espectador como voyeur de ese refugio vacío que seguramente mantuvo al realizador a salvo de no pocos indeseables.

“Ata tu arado a una estrella”.

Otro homenaje del Festival, dedicado a Fernando Birri, contó con la presentación de Ata tu arado a una estrella, de Carmen Guarini. Partiendo de más de veinte años de registro, realizado a lo largo de una prolongada relación con el más conspicuo promotor del nuevo cine latinoamericano como idea posible, Guarini interroga la figura de Birri en torno a una palabra clave, que permanentemente insistía en su discurso y su cine mismo: utopía. Además de enfocar el estado de las utopías sociales y políticas, el documental deja ver cómo el gesto de Birri, constante desde sus días de estudiante en el Centro Sperimentale de Roma, en tiempos del neorrealismo, hasta la fundación del EICTV junto a García Márquez en los años ochenta, se relaciona con una visión del cine como utopía. Además de los profusos archivos, el último tercio del documental presenta a Birri en su refugio romano, hace apenas un año, que a pesar del peso del tiempo en el cuerpo, conserva intacta esa contagiosa propensión a la utopía. Lejos del bronce y cerca de esa condición de pionero y peregrino con la que alguna vez se definió, el documental de Guarini es una pieza fundamental para entender la complejidad del caso Birri, donde la vocación gregaria y cierta acechanza de una soledad persistente se conjugan para continuar la leyenda que su reciente desaparición no hace más que incrementar.

“El tercer asesinato”.

El tercer asesinato, Hirokazu Kore-eda, es una de las piezas raras en la programación, dando una presencia oriental compartida con la última película de Kim Ki-Duk, La red. El film de Kore-eda marca un giro en su producción desde los dramas familiares o íntimos que a veces contornean lo metafísico, hacia un universo que toma elementos del thriller, pero que conduciendo a un universo propio. Algo de Rashomon, pero con las distintas versiones de un crimen configurándose en la cabeza del protagonista, culminan en un ensayo sobre la incertidumbre. Y más allá de la obvia cuestión de la culpabilidad que aguarda normalmente en una trama policial, El tercer asesinato aborda obsesivamente las relaciones filiales, la perversión y una noción de sacrificio que oscila entre su versión altruísta y las connotaciones religiosas. Se destaca en el film de Kore-eda el uso virtuoso de los recursos de la pantalla ancha en la puesta en escena de espacios cerrados (especialmente el de los encuentros entre el protagonista, abogado, y el presunto asesino en el cubículo de visitas de la cárcel), que en una narración poderosamente guiada por diálogos, aporta desde la imagen los juegos especulares que hacen oscilar permanentemente entre la verdad y el engaño, el ocultamiento y la revelación.

“Como nuestros padres”.

Como nuestros padres, de Laís Bodanzki, masiva ganadora en el último Festival de Gramado, se asienta en el desempeño de María Ribeiro, excepto en algunas escenas donde impone su notable energía Clarisse Abujamra interpretando a la madre de la protagonista. Ambientada en una cultura de clase media intelectual, la película interroga el rol de la mujer en la contemporaneidad, en un registro que destaca lo espontáneo de las relaciones establecidas entre sus personajes. No hay improvisación, sino más bien un estilo libre, poco sujeto a demarcaciones, que hace a los actores vivir sus personajes ante cámara. Más allá de cierta sobreabundancia, en algunos pasajes, de referencias culturales a cuestiones de género o a discusiones sobre el tratamiento de las mujeres en la ficción y el lugar de los estereotipos, Como nuestros padres es indudablemente eficaz y no concesiva para sus espectadores, eligiendo explorar una desazón que atraviesa generaciones y que no cede por más palabras que puedan intentar cubrirla.

“Las olas”.

Las olas, de Adrian Biniez, es todo un caso. En una rara película de Frank Perry basada en un relato de John Cheever, El nadador (1968), Burt Lancaster era un maduro ejecutivo que acostumbraba volver a su casa metiéndose en la pileta de cada uno de sus acaudalados vecinos. Aquella estructura narrativa era tan atípica como implacable, una crónica pesadillesca del hastío norteamericano. En Las olas, Alfonso (Alfonso Tort) se sumerge en el Río de la Plata o en el Atlántico, y emerge en distintas etapas de su vida, recordada o imaginada desde su cuerpo actual. En episodios que son encabezados con títulos de Julio Verne, Emilio Salgari o Jack London, se suceden peripecias que van desde el humor absurdo al vacío existencial o hasta lo siniestro, con eficacia irregular y extrañeza creciente. La película nació de un ánimo lúdico y es conciente de los riesgos que asume, depende del espectador estar dispuesto a ser cómplice en el juego. De lo contrario, puede salir más bien salpicado y desconcertado.

Entrando en su tramo final, el Festival de Cine de Punta del Este, convertido en la cita cinéfila de cada verano (ahora que ya Pantalla Pinamar no está más en la agenda) se acerca a las definiciones, con sus premios centrales y del FilmMusicFest. En la próxima entrega, vendrá el balance.

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