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En toda entrega de los premios Oscar hay una o más películas con varias nominaciones, incluidas las del podio, que al final de la noche se van con las manos vacías o con el premio consuelo de los rubros técnicos, una incómoda suerte que los americanos denominan Snub. Este año las frustraciones estuvieron más repartidas y una de las casi ignoradas fue El hilo fantasma, último film de Paul Thomas Anderson, que con seis nominaciones se tuvo que conformar con la estatuilla al Mejor Diseño de Vestuario. Está bien que considerando el tema de la película este premio parece más que adecuado e incluso un poco obvio, pero por otro lado sabe a poco.

Y si mencionamos el tema en relación al premio es porque el protagonista de El hilo fantasma, Reynolds Woodcock (Daniel Day-Lewis), es un diseñador de moda en la cima de su profesión vistiendo a la realeza y la aristocracia en la Inglaterra de los 50. Lo secunda en el negocio su hermana Cyril (Lesley Manville), suerte de mano derecha y perro guardián, con una paciencia (casi) inagotable para con su quisquilloso hermano. Reynolds es soltero y, por lo que vemos al principio del film, las novias no le duran mucho, algo que viendo su carácter no nos sorprende. En un viaje de fin de semana Reynolds conoce a Alma (Vicky Krieps) y comienza una relación que se consolida al punto de transformar a Alma no solo en pareja sino también en una suerte de musa y también en víctima de su difícil personalidad.

Esta relación evoluciona en un crescendo dramático, un combate eterno con ataques y retiradas, treguas y también momentos de placidez y felicidad verdadera pero inestable. Reynolds muestra la hilacha desde el primer día de la relación cuando se pone a diseñarle un vestido en la primera cita revelándose como un detallista susceptible y controlador, obsesionado con su madre muerta con la que obviamente ninguna mujer podrá competir. También desde el comienzo se va viendo como Alma lo mide y va construyendo una estrategia, oscilando entre aguantar y devolver el golpe, para vencer allí donde las otras fracasaron.

Hay en esta relación rastros de cierto Hitchcock. Anderson reconoce la influencia de Rebecca (1940) aunque aquí la función de Rebbeca, antes que las fracasadas ex-novias, la viene a cumplir la madre omnipresente. La otra referencia reconocible es Vértigo (1958). Es fácil ver en la imagen de Reynolds vistiendo a Alma un espejo de James Stewart vistiendo a Kim Novak para transformarla a imagen y semejanza de su amor perdido.

Esta historia está contada a través de una puesta en escena tan refinada y meticulosa como su protagonista. Con exquisitos encuadres y fotografía del propio Anderson, quien muestra el valor de por primera vez hacer de D.F. de sí mismo en un largometraje pero con un pudor que le impide acreditarse. Se destaca también la banda sonora de Jonny Greenwood, más popularmente conocido por su otro trabajo como guitarrista de Radiohead, cuya colaboración no es novedad ya que es un viejo colaborador de los films de Anderson desde Petróleo sangriento (2007). Greenwood arma un soundtrack clásico y delicado en el que uno no adivina la presencia del tipo responsable de las catarsis eléctricas de Creep y Paranoid Android. En este combo el diseño de arte y el vestuario cumplen una función narrativa y no meramente decorativa. Con estos elementos, Anderson filma una película de época con sutileza, alejado de los manierismos inútiles del “cine de Qualité”.

Pero si hay un rubro donde El hilo fantasma verdaderamente se sostiene es en las precisas actuaciones de Day-Lewis como un manipulador pasivo-agresivo, con un frágil equilibrio emocional, de a ratos contenido y de a ratos desbordado por los detalles más intrascendentes, y en la de Vicky Crieps que da vida un personaje frágil en apariencia, con una fuerza que va liberando de a poco con una tenacidad inexorable. A esto hay que sumar una tercera pata que es Lesley Manville, la hermana fiel, sostén y control. Un personaje que es también fuerte a su manera, que trata de equilibrar la balanza de la relación entre su hermano y su cuñada pero que, al fin y al cabo, juega para sí misma.

Daniel Day-Lewis ya anunció que esta es su última película. No es la primera vez que el actor anuncia un retiro para volver con gloria años después. Pero si está fuera realmente su despedida, aun a pesar del Snub de los premios, no podría irse de mejor manera.

EL HILO FANTASMA
Phantom Thread. Estados Unidos. 2013
Director: Paul Thomas Anderson. Intérpretes: Daniel Day-Lewis, Vicky Krieps, Lesley Manville. Guión: Paul Thomas Anderson. Fotografía: Paul Thomas Anderson. Música: Jonny Greenwood. Edición: Dylan Tichenor. Duración: 130 minutos

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