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Una de las etapas más interesantes del cine documental fue el auge de movimientos cinematográficos durante los sesenta y setenta. Un colectivo de cineastas latinoamericanos que vieron en el cine una herramienta de militancia para sus ideales anticolonialistas. En la Argentina, las voces provenían de los grupos Cine de la Base y Cine Liberación, acompañadas de cineastas que acompañaron y participaban en política como Enrique José “Quique” Juárez.

Esa mirada hacia el pasado, donde el cine y la política se fusionan bajo una misma estética discursiva a través de la vida de Juárez, asesinado en 1976, dan forma a Fragmentos rebelados (2009). Sexto documental del prestigioso cineasta David Blaustein, luego de las recordadas Cazadores de utopías (1996), Botín de guerra (2000) y Hacer Patria (2006), entre otras.

La película obtuvo el Premio Especial del Jurado en la Competencia de Documentales del Festival de Cine de La Habana y fue exhibido en Buenos Aires en una función especial en el Bafici (2010).

A partir de un intenso trabajo de investigación, la vida de Enrique Juárez se aborda desde tres ejes diferentes: el familiar, el político y el cinematográfico para volverse un todo. Su hermano Nemesio Juárez, también cineasta, comienza con un testimonio a cámara donde los recuerdos, las vivencias compartidas, y el relato de la época se intercalan con la voz y los fragmentos de películas recuperadas de Enrique. También aportan datos sus hijos, sobrinos y muchos cineastas y periodistas que lo conocieron y fueron protagonistas de aquella época.
n ese rompecabezas que se va formando entre imágenes y testimonios de manera clásica y convencional para el género, se enfatiza el rol de Juárez en la militancia sindical, la Juventud Trabajadora Peronista y la pertenencia a Montoneros. Su compromiso y militancia siempre aparece unido a la pasión por el cine, en una época en la que no se podía entender por separado.

Blaustein hace de Fragmentos rebelados una visión global de los procesos políticos por los que atravesó la Argentina y Latinoamérica y, cómo éstos, fueron tomados por los cineastas como herramienta emancipadora para cuestionar la falta de libertad, entre otras cosas. Por eso, hablar de fragmento, es hablar de una parte, de un eslabón que necesita completarse para formar algo concreto. A partir de la revisión de la historia, el documental da cuenta de esa dificultad. La película abre el debate hacia todo lo que queda a mitad de camino, hacia todo lo inconcluso: los ideales, la política y los movimientos cinematográficos.

FRAGMENTOS REBELADOS
Fragmentos rebelados. Argentina, 2009.
Dirección: David Balustein. Guion y desarrollo del proyecto: Gustavo Alonso. Investigación: Laura Itchart. Fotografía: Ricardo De Angelis. Montaje: Juan Carlos Macías. Sonido: Carlos Olmedo. Producción: Virginia Croatto y Graciela Mazza. Música original: Pablo Green. Duración: 98 minutos.

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