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Un par de veces al año llega un ovni a las pantallas de cine y se gana un lugar sólo por la fuerza de sus imágenes y de su relato. La desaparición es uno de esos objetos no identificados. Un relato cotidiano, casi costumbrista que va virando a una historia inquietante y que termina acorralando al espectador y a sus creencias.

En el comienzo una familia tipo (mamá, papá y dos hijos) nos muestran su vida cotidiana y las relaciones entre ellos. Al rato los chicos van al parque con el padre y van pasando los minutos y lo que parece un día más y sin golpes de efecto ni música de John Williams, va mostrando un costado inquietante y ominoso. Tras un largo plano secuencia sin ninguna clase de virtuosismo, uno de esos momentos del cine en que ni pensamos que hay alguien manejando la cámara ni alguien dándole indicaciones al que maneja la cámara. Cuando la tensión casi es insoportable para el espectador pasa lo que estaba en el aire, desaparece del parque la hija del matrimonio y comienza la segunda parte de la película, que es el tema de la denuncia en la policía y la investigación de lo que pudo haber pasado.

De allí en más y con extrema destreza Constantin Popescu elabora un relato sólido sobre la bomba que termina siendo dentro de esa familia la desaparición de la hija, la investigación, las historias que van quedando al descubierto y los efectos en cada uno de los integrantes del grupo familiar.

Todo en La desaparición es contundente y las actuaciones de los dos padres de la niña, Bogdan Dumitrache y Iulia Lumânare, son los puntales de una película que no puede dejar de verse y que en cada una de sus vueltas de guión, le apunta al centro del cerebro del espectador y lo pone ante la perspectiva de apoyar decisiones muy discutibles de los protagonistas, sobre todo cuando inician la investigación ya separándose de lo hecho por la policía.

Frente a los tanques de la época y poco menos que acorralada en unas pocas salas se encuentra esta propuesta rumana (una robusta cinematografía a descubrir) que lejos de intentar salvar al universo, apenas trata de retratar lo complicado que es vivir el día a día y ser consecuente con las propias ideas.

LA DESAPARICIÓN
Pororoca. Rumania/Francia, 2017.
Guión y dirección: Constantin Popescu. Intérpretes: Bogdan Dumitrache, Iulia Lumânare, Constantin Dogioiu, Stefan Raus y Adela Marghidan. Fotografía: Liviu Marghidan. Distribuidora: Mirada. Duración: 152 minutos.

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