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Aunque un poco torpe, el intento de Hollywood por demostrar una apertura hacia los temas que incumben a los millenials, por ejemplo, la homosexualidad, Yo soy Simón, es una película que, como inicio, está bien. Se sabe que los comienzos son difíciles y si se los observa en retrospectiva, seguro, mejorables. Y este es el caso de este film teen basado en la novela de Becky Albertalli: Simón vs the Homo Sapiens Agenda.

Simón es un chico “normal” y se empeña en hacerlo saber, sobre todo a nosotros, los espectadores. Asiste al colegio y tiene un fiel grupo de amigos con los que pasa su tiempo en una ciudad tranquila alejada de las grandes urbes. Sin embargo, Simón oculta un secreto, que pronto saldrá a la luz de la manera menos pensada.

El problema de Simón no es el contenido, sino la forma. Su dilema no es aceptar su homosexualidad, sino su forma de comunicarlo. Y es en este punto donde el film se pone interesante cuando adopta un recurso muy visto en el cine (el intercambio de misivas) pero re versionado a las épocas que corren: en la secundaria a la que asisten este grupo de adolescentes hay un blog homólogo al famoso WikiLeaks pero, obviamente, con contenidos relacionados a la vida en la institución educativa. Es precisamente el movimiento de entrada y salida de correos de la casilla de Gmail lo que le aporta al film su cualidad más rica: su propuesta lúdica.

Lejos de todos los prejuicios a los que este tipo de historias nos tienen acostumbrados (más tratándose de su origen ultra conservador), Yo soy Simón, aporta a la cinematografía de su estilo, una mirada nueva y tierna acerca de una cuestión cada vez más visible en el universo de los adolescentes: el momento de “salir del closet” con todo lo que aquello significa. Si bien, como decía al comienzo, el film peca muchas veces de torpeza, y ciertas recurrencias a lugares comunes, logra poner en el centro de atención una problemática actual que se transforma en un mensaje inspirador tanto para adolescentes como para adultos mayores.

Yo soy Simón, es un signo de apertura que ojalá se siga explorando, hasta que por fin ya no importe qué somos, sino quienes somos.

YO SOY SIMÓN
Love, Simon. Estados Unidos. 2018.
Dirección: Greg Berlanti. Intérpretes: Nick Robinson, Jeniffer Garner, Josh Duhamel, Katherine Langford. Fotografía: John Guleserian. Montaje: Harry Jierjain. Estados Unidos, 2018.

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