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Yallah! ¡Yallah! es la primera coproducción entre Argentina y Palestina. Sus realizadores, Cristian Pirovano y Fernando Romanezzo, así como gran parte del equipo son argentinos y el documental, que está filmado en los territorios de Cisjordania, cuenta con la participación de la Asociación de Fútbol de Palestina (AFP) ya que su objeto es echar una mirada a la situación del fútbol en dicho país. Un Estado reconocido por Naciones Unidas y la mayor parte de las naciones del mundo pero ocupado por Israel desde hace décadas, con una autonomía política restringida y con constante presencia militar del ejército ocupante. Dada esta situación el tema de fondo que sobrevuela durante todo el film es (tiene que ser) la ocupación y cómo esta repercute inevitablemente en la vida de todos sus protagonistas

El documental se centra en la vida de un puñado de personajes: varios jugadores, un entrenador y miembros de la AFP, todos ellos ligados a un deporte que intenta profesionalizarse aún en circunstancias muy adversas las cuales incluyen los constantes arrestos de jugadores y los impedimentos para viajar y salir de gira. Los jugadores no saben si pueden salir de los territorios y si consiguen salir no saben si pueden volver. En un entrenamiento, mientras observa a los jugadores, uno de los entrenadores dice que hay muy buen material pero les falta constancia. Algo que puede parecer una observación simple pero dado el constante hostigamiento de las autoridades de Israel adquiere un relieve más significativo acerca del por qué esa constancia es constantemente boicoteada. Un familiar, mientras se habla del arresto arbitrario de una de las principales figuras de la selección, sostiene que Israel no quiere que Palestina obtenga una hazaña deportiva. Lo cual no se percibe meramente como un capricho o mera hostilidad sino como producto de una política consciente de impedir la visibilidad.

En pos de esa visibilidad se ubica el documental de Pirovano y Romanazzo y lo hace sin apelar a un relato en off y entrevistas, sino a un registro de observación y seguimiento de sus personajes a través de su vida cotidiana. Claro, su vida cotidiana no es nada simple y mientras la cámara acompaña a los mismos lo que constantemente se observan son muros, alambrados, soldados y controles militares. En los diálogos que los protagonistas tienen entre sí es donde aparece lo más cercano al formato entrevista. Un entrenador asume un poco el rol de entrevistador y logra que le cuenten anécdotas e historias donde el elemento recurrente es la arbitrariedad que ejerce sobre ellos el estado israelí y el maltrato cotidiano para con la población árabe. Esta elección narrativa implica también que, si bien la posición presentada es clara, no hay una bajada de línea explicitada a partir de un discurso de barricada. En un solo momento, cerca del final, se muestra una manifestación con la consiguiente represión, pero en su mayor parte se trata solamente (pero también nada menos) de las historias de vida, ya que los realizadores confían en que el material que muestran es lo suficientemente elocuente sin necesidad de subrayado.

La expresión Yallah en árabe se puede traducir como “vamos”, como una forma de apurar y también de arenga. Durante los partidos se la escucha en la voz de los entrenadores y también de los hinchas. El insistir con tratar de mantener el deporte en Palestina a pesar de todas las trabas y dificultades implica entonces algo más trascendente: se trata de no rendirse y seguir adelante con la vida. Yallah entonces como una suerte de versión de nuestro Aguante se puede pensar así como una voz de la resistencia.

¡YALLAH! ¡YALLAH!
¡Yallah! ¡Yallah! Argentina/Palestina, 2017.
Dirección: Cristian Pirovano, Fernando Romanazzo. Intérpretes: Yosef Alazzah, Nabeel Hrob, Susan Shalabi, Abed Arar Fatah,Eyad Abu Garguood. Guión: Fernando Romanazzo, Cristian Pirovano. Fotografía: Martín Turnes. Edición: Alejandro Rath. Música: Le Trío Joubran (Samir, Wissam y Adnan Joubran). Producción: Cristian Pirovano, Fernando Romanazzo, Susan Shalabi, A.M. Hijjeh. Jefatura de Producción: Rosalía Ortiz de Zarate, Fernando Casal, Mona Dabdoob, Ishan Abdallah. Producción de Campo: Ismael Al-bes, Moatasem Aliwaiwi. Duración: 74 minutos.

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