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Hernán Lombardi, delegado de la UCR en el festival en 1989 de las juventudes comunistas en Norcorea.

Hoy es el primer lunes de julio pero al menos para mi, no es cualquier lunes. Casi no pude dormir, ando con algunos problemitas y se complicó, de todas maneras siempre me levanto a las 5.45 para ir a laburar aunque esta vez estoy frente a la compu bastante más más temprano, con la casa en silencio, con mis hijos y mi esposa durmiendo. Decía que es un lunes diferente porque hoy voy a llevar al más chico a la escuela, algo que no hago nunca por el trabajo, así que en un rato lo voy a despertar, le voy a servir cereales o pan con manteca, lo que quiera Lauti. Ya me imagino la caminata hasta la escuela, ojo, el pibe sabe pero seguro que no va a hablar del tema, por ahora no hay mucho que agregar. Y ya lo decidí, después de “Alta en el cielo…”, me voy a ir a tomar un cafecito a un bar, soy periodista y una de las cosas que me gusta es ver a la gente, parar la oreja en las conversaciones, sentir la ciudad. Ya sé que no voy a tener el apuro de siempre, así que también decidí que me voy a ir caminando a Télam, un poco porque tengo unas cuantas cosas que pensar y otro poco porque estoy bastante robusto, je. Así que voy a ir esquivando gente apurada, sin los auriculares porque tengo ganas de sentir la ciudad, los bocinazos, las puteadas de los tacheros, quiero ver en serio la ciudad, sentirla.

Pero vuelvo al principio. Qué curiosas que son algunas cosas, soy cinéfilo y normalmente cubro esa actividad, así que no es raro que me levante y me venga a la mente alguna película, alguna escena y creo firmemente que casi siempre hay un film para explicar el mundo. Hoy fue una breve imagen de La chica del Sur, una extraordinaria película que en buena parte transcurre en Corea del Norte, donde en 1989 se llevó a cabo un festival que reunió a las juventudes comunistas del mundo. Lo que me acordé es de una breve escena donde aparece el joven y prometedor Hernán Lombardi, chomba rosa, más pelo, barba y unas ganas bárbaras de cambiar el mundo.

Así que estoy seguro que en mi caminata hacia #Télam, la agencia ocupada pacíficamente por los trabajadores después de los 357 despidos (entre los que me incluyo), voy a pensar en Lombardi y en su brillante trayectoria. Yo sé, yo sé, el ahora ministro del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos hoy debe tener una agenda llenísima con reuniones, resoluciones, actos, etc. Pero yo no. Claro que no pretendo compararme con un ministro de la Nación, pero como ya no tengo trabajo, hoy mi día estará completamente dedicado a estar con mis compañeros, a acercar un paquete de yerba para el mate a los que están durmiendo en Télam, a tratar de que el conflicto siga presente en los medios, en las redes sociales, atendiendo mensajes de solidaridad, etc.

Seguro que entre abrazo y abrazo, entre la bronca y las lágrimas alguno se acordará del ministro #HernánLombardi y yo les voy a contar que lo vi en un documental, cuando se estaba preparando para estar en el poder, cuando imagino, soñaba con aportar lo suyo para modificar el estado de las cosas. Alguno lo va a putear, para qué negarlo, pero yo voy a decir que efectivamente, Lombardi cambió unas cuantas cosas, ahora la vida de 357 despedidos de la Agencia Nacional de Noticias Télam, pero antes la de los trabajadores echados de Pakapaka, de DeporTV, de Encuentro, de Radio Nacional, y aquel impulso que tomó allá en Corea, capaz que le alcanza para desguazar la TV Pública y lo que quede de los medios bajo su órbita.

No es poco para un ministro. “Achicar el Estado para agrandar la Nación” decía un slogan (¿vieja palabra no?) de un pasado bastante cercano (1976-1983), así que Hernán Lombardi no debe sentirse solo, es el heredero de una larga tradición de ajustadores, gente eficiente, que muestra resultados. Pero no hay que olvidarse que los trabajadores también somos herederos, orgullosos herederos de cientos de luchas, de resistencia, de solidaridad. Y de conquistas, a no olvidarse.

Así que quería contar mi lunes, este lunes, que seguramente va a ser parecido a un montón de días durante bastante tiempo. En eso estamos con mis compañeros, con mis amigos de Télam. Estamos golpeados pero dispuestos a dar pelea. Seguro que buena parte de la sociedad nos va a seguir acompañando. A Hernán Lombardi no sé, tiene mucho trabajo el ministro, el día a día es agotador, cualquiera puede imaginárselo.

Pero así como recordé por una película los comienzos del ahora ministro, me gustaría saber cuál será su futuro. Ya veremos, todos nosotros veremos con sumo interés qué pasa con su vida de ahora en más.

#NoALosDespidosEnTélam #Télam #QueNoTeApaguenLosMediosPúblicos

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1 Comentario

  1. No sólo llevaba la chomba rosa, la remera que llevaban todos los integrantes de la delegación argentina llevaban remeras que decían FUERA INGLESES DE MALVINAS, FUERA YANKIS DE AMERICA LATINA

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