Mi villano favorito es la primera película de la alianza entre Illumination Entertainment y Universal, y sin lugar a dudas, un motivo serio de preocupación para Pixar y DreamWorks, los gigantes de cheap mlb jerseys la animación.
Si en el pasado el rubro estuvo dominado por Disney y Warner, más actualmente, los as creadores de Toy Story, Up y Los increíbles (Pixar) o Shrek, Kung Fu Panda Writing y Hanz (DreamWorks), se convirtieron en los jugadores más fuertes de los dibujos animados a nivel mundial. Y aunque cada tanto alguien se anima a TG2030 pelearles el liderazgo -el intento más reciente fue el de los españoles, con Planet 51-, es difícil superar el nivel de sofisticación que alcanzaron ambos.
Pero ép el film dirigido wholesale nba jerseys por la dupla Coffin-Renaud lo consigue con varios aciertos: humor inteligente y disparatado, emoción, ternura auténtica y sobre todo, personajes nobles y queribles.
Empezando por su protagonista, Gru (con la voz de Steve Carrel), un villano de piernas flacas, de torso enorme y cabeza afilada, una mezcla entre el tío Lucas de Los locos Adams y el Dr. Evil de Austin Powers, que quiere dejar su marca en el mundo con emprendimientos tales como robar las pirámides de Egipto o reducir y apropiarse de… la Luna. Para estas empresas megalómanas y dignas de Pynky y Cerebro (“¡Vamos a tratar de conquistar el mundo!”), cuenta con la ayuda de un científico convenientemente loco y lleno de recursos a la hora de fabricar los aparatos que necesita para sus fechorías, más un ejército de South torpes criaturas idénticas y anónimas (al estilo de los Oompa Loompas de Charly y la fábrica de chocolates).
La lucha contra Vector, un villano más joven, por el liderazgo del mal encuentra a Gru con Martín un cheap jerseys presente lleno de problemas que arrastra desde una infancia desdichada, en buena parte gracias a su tiránica madre (Julie Andrews). Pero tres huerfanitas que entran inesperadamente a su vida (recordar Una serie de eventos desafortunados, con Jim Carrey), lo ayudan a encontrar el punto débil de su rival, le dan la oportunidad de redimirse y encontrar el amor, hi?m y hasta logran que abandone la nociva práctica de pincharle los globos a los niños en la calle.
Mi villano favorito es un film divertido, lleno de referencias cinéfilas y televisivas, que apuesta fuerte en un área monopolizada por unos pocos, con un respeto genuino por el género.

Publicada originalmente en Tiempo Argentino

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