Casi al final de uno de los períodos más violentos de los Estados Unidos, donde como consecuencia de la llamada Ley Seca que prohibía la producción y comercialización de alcohol se libraba una feroz guerra entre bandas para dominar el lucrativo negocio del contrabando de whisky y la corrupción se había extendido por todo el país, los hermanos Bondurant dominaban el negocio en Virginia, con la certeza de que su carácter indomable los hacía invencibles.

El cambio comienza a producirse con la llegada desde Chicago del nuevo y siniestro ayudante especial Charlie Rakes (Guy Pearce), que viene a organizar la red de tributos para el fiscal de la región, y la aparición de una chica (Jessica Chastain), desamparada, que busca trabajo lejos de la ciudad, donde es evidente que la pasó muy mal.
Con la Gran Depresión como fondo inminente, el film dirigido por John Hillcoat con guión del músico Nick Cave –ya habían trabajado juntos en la adaptación del famoso libro de Cormac McCarthy, La carretera, además de Propuesta de muerte y Ghosts… of the Civil Dead–, es la transposición del libro autobiográfico de Matt Bondurant, The Wettest County in the World, sobre su familia en el período de la prohibición.
Oscuro, violento y si se quiere épico, el thriller de Hillcoat-Cave es el relato del fin de una época centrado en Forrest (Tom Hardy) y Howard (Jason Clarke), Jack (Shia LaBeouf), un duro clan familiar –como todos en las montañas–, donde Forrest maneja el negocio con mano de hierro, Howard es la mano ejecutora cuando las cosas se ponen difíciles y Jack, el menor, intenta lograr su lugar en el mundo entre sus hermanos.
Con la irrupción en el relato del malvado oficial Rakes (un policía villano al borde de la caricatura), la estructura familiar empieza a moverse, principalmente con Jack que aspira a tener más protagonismo, mientras que su hermano mayor comienza una relación con la pelirroja desvalida.
Más allá de los lugares comunes y las referencias inevitables a películas como Bonnie & Clyde, El enemigo público y una estética que remite directamente a Entre dos fuegos, de Walter Hill con Bruce Willis, Los ilegales es un gran film, entretenido, con actuaciones sobresalientes y una gloriosa banda de sonido, que trabaja sobre la convicción de que bien resuelto, un thriller con aires de western siempre vale la pena.

Publicado originalmente en Tiempo Argentino

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here