Tal como su nombre lo indica, el film transcurre durante los tres meses de la estación del florecimiento, la renovación y el amor. Coincidiendo con esta circunstancia, Primavera (aquí la entrevista a Santiago Giralt) está narrada desde el punto de vista de Leopoldo (Angelo Mutti Spinetta), un niño de 11 años criado en un ambiente atípico y rodeado de personajes a los que no les faltan las complicaciones, las desilusiones y fundamentalmente el deseo de amor. Leopoldo vive y aprende, escucha e interpreta, se contacta con su medio y pocas veces teme al fracaso o a las implicancias, que el accionar de los adultos que lo rodean, podrían impactar en su vida cotidiana.

El film se inicia el 21 de septiembre y, tal como señala Leopoldo en una voz en off, esta fecha es importante para su núcleo familiar, no solo por lo que implica esta estación anual sino porque coincide con el día del cumpleaños de su padre, quien ha tenido ya hace tiempo su propio despertar. José (Nahuel Mutti), ya separado de la madre de Leopoldo, ha salido del closet, se encuentra en una pareja establecida con otro hombre y vive sus deseos sin fronteras. Leopoldo, quien vivencia esta situación con total naturalidad, también se enfrenta a las escenas críticas de su madre (Greta, interpretada por la genial Catarina Spinetta), quien al principio parece tener meros desórdenes hormonales, debido a su avanzado embarazo, pero al tiempo Leopoldo descubrirá que su madre duda de la paternidad de su inminente nuevo hermano y de su deseo en general. ¿Es ese bebé hijo de un negro producto de un revolcón en Brasil o bien hijo de Ramiro, su actual pareja (Mike Amigorena)? ¿Están su madre y su tío (Chino Darín) enamorados?

A este desorden afectivo -aunque hay que decir que por momentos es inusualmente una situación de extremo equilibrio amoroso-, se suman los pormenores de la obra teatral que el padre y la madre de Leopoldo (director y productora) intentan montar. El equipo y familia tienen que lidiar con una gran estrella, una Luisa Kuliok -en el papel de Mecha- brillante, desestabilizada y poco colaborativa, al tiempo que solapadamente se deben a las demandas de aquella que ha invertido una fortuna en la producción: Reina, interpretada por Moira Casán, o bien a la inversa, porque la cautivante de Reina es que es Moira y Moira es Reina, nada más ni nada menos.

primaveraPor supuesto, algunas escenas o vínculos secundarios se van adosando a estas escenas centrales pero lo más importante es que el film comienza prometiendo ser una comedia de enredos en su primera secuencia pero el enredo en cuanto tal no es inexistente sino más bien culmina siendo un telón de fondo que acompaña una puesta en escena que despliega fundamentalmente personajes y no tanto una historia en la que poco y nada sucede. Efectivamente no hay demasiada progresión en la acción pero poco importa porque no es ese el mérito de Primavera, sino el de construir, en principio, su propio verosímil de realidad y, en segundo término, el de generar una estructura en la cual el despliegue del personaje es lo esencial. Podría decirse que es un film de personajes, un film en el cual la micro historia se cuela en esa piel y desde ahí establece algunas relaciones con los restantes.

Así que no hay que dejarse engañar por los gritos iniciales de Greta, los caprichosos pijamas de José, ni por las botas de Reina, porque algo honesto se teje debajo de ellos. ¿Qué cosa? Bueno, es tarea del espectador encontrarla.

4ojookPRIMAVERA
Primavera, Argentina, 2016.
Dirección y guión: Santiago Giralt. Intérpretes: Catarina Spinetto, Nahuel Mutti, Angelo Mutti Spinetta, Moira Casán, Mike Amigorena, Luisa Kuliok, Chino Darín. Duración: 76 minutos.

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