Ser una madre no es tarea fácil y hasta podría contar como un trabajo de tiempo completo en el que nunca nada sale bien. Una madre siempre vive al límite: llega tarde a las reuniones del colegio, se le pasan los fideos, se le cae el café encima o se olvida de pasar a buscar a los chicos por sus clases de pian/inglés/pintura y así. El Club de las Madres Rebeldes es el vivo ejemplo de la enigma: ¿Cómo lo hacen?

Varias películas, solo por mencionar una ahí está la de Sarah Jessica Parker en ¿Cómo diablos lo hace?, han intentado dar con la respuesta. La realidad es que no la hay. Pero ¿qué pasaría si las madres tiraran la toalla? A Mila Kunis le sentó bien la maternidad y aquí interpreta a Amy Mitchell, una madre de dos hijos y sobrecargada de trabajo. También bajo los demandas de un marido -o tercer hijo más bien- egoísta y que la engaña y de un jefe poco considerado, decide convertirse en una mala madre. No podría hacerlo sin sus nuevas mejores amigas, la sumisa Kiki (Kirsten Bell) y la malhablada y atrevida Carla (Kathryn Hahn), quienes deciden volver a vivir su juventud después de tantos años entre mamaderas y pañales.

El proyecto corresponde a Jon Lucas y Scott Moore, los de ¿Qué Pasó Ayer?, que vuelven a dirigir a un divertido trío empeñado en romper todas las reglas, aunque esta vez al estilo girl-power. Como todos soñamos con hacer locuras en Las Vegas, también existió siempre el deseo de volver a sentirse joven y transgresor alguna vez. En ese sentido, ambos directores saben como convertir a sus protagonistas en personajes empáticos y reales, cercanos a la vida misma.

madresMadres las hay de todo tipo: estrictas, flexibles, unas más cariñosas y otras un poco frías. Sin embargo, nunca faltan las metidas, chismosas y que participan de la vida escolar más que ninguna otra, ¿de dónde sacan el tiempo para presidir los grupos de padres? En una competencia por probar quién es una mejor madre, Gwendolyn (Christina Applegate), una millonaria ama de casa, le hará la vida imposible a Amy, como una típica chica popular de la secundaria lo haría en la vieja escuela. En algún punto, todos seguimos y seguiremos siendo ese adolescente soñador y rebelde, aún cuando la paternidad llegué. Hay cosas que nunca cambian.

De todas maneras sus hijos no valorarán lo que hacen , entonces la conclusión es que no vale la pena esforzarse en ser mejores mamás. En algún momento crecerán y allí estará la respuesta. Después de todo, los hijos también vinieron para enseñar a los padres cómo ser mejores. Al final, ellos son el motivo del esfuerzo -y los que nos mantendrán cuando seamos viejos-. Ser mamá no es algo a lo que se pueda renunciar, aunque es de libre elección cuándo es momento para dejar de intentar. El Club de las Madres Rebeldes es una invitación a la autorelfexión.

EL CLUB DE LAS MADRES REBELDES
Bad Moms. Estados Unidos, 2016.
Dirección: Jon Lucas y Scott Moore. Guión: Jon Lucas y Scott Moore. Realización y montaje: Jerónimo Carranza. Producción: Bill Block, Kevin Scott Frakes, Mark Kamine, Raj Brinder Singh y Suzanne Todd. Edición: Emma E. Hickox. Intérpretes: Mila Kunis, Kathryn Hahn,Kristen Bell y Christina Applegate. Duración: 101 minutos.

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