El célebre cineasta estadounidense Oliver Stone presentó hoy en San Sebastián su película “Snowden”, en la que muestra el costado humano del ex espía de la NSA Edward Snowden, que sacó a la luz un programa de vigilancia masivo del gobierno de su país, con capacidad para vulnerar la privacidad de cualquier persona en cualquier lugar del mundo.

“Snowden arriesgó su vida para hacernos conscientes de que el sacrificio de nuestras libertades individuales, en pos de una supuesta guerra contra el terrorismo, es la muerte de la libertad y el comienzo de la tiranía y el totalitarismo”, afirmó el cineasta, quien se entrevistó nueve veces con Snowden para escribir, junto a Kieran Fitzgerald, el guión de esta película.

“Ya escuché esa excusa muchas veces, incluso me recuerda a lo que sucedió en la Alemania nazi. Me parece una respuesta demasiado extrema. Hay que ser conscientes y tener cuidado de aquellos que dicen que nos quieren proteger quitándonos nuestros derechos. Yo no quiero ese tipo de protección o seguridad”, agregó el cineasta.

El nuevo opus del autor de “Pelotón”, “Asesinos por naturaleza” y “Nacido el 4 de julio” da cuenta del profundo compromiso de Snowden, que arriesgó su vida, perdió su trabajo y su ciudadanía, dejó a su mujer y vive refugiado desde entonces en Rusia, por revelar los aspectos ilegales de un sistema informático gubernamental capaz de espiar al mundo entero.

Además de mostrar aspectos de su vida privada poco conocidos, la película revela cómo –con la excusa de la guerra contra el terrorismo o evitar ataques de posibles enemigos- Estados Unidos usa internet no sólo para vigilar e invadir la privacidad de la gente, sino también para iniciar cyberataques a otros países, pero también a empresas y posibles competidores comerciales.

En ese sentido, el filme describe la forma en la que ese país usa internet –a través de expertos en informática, hackers y espías- como un instrumento de control y dominación mundial, que en algunos de sus programas puede incluir bombardeos teledirigidos o, sencillamente, la anulación de las infraestructuras y la energía eléctrica en países enteros.

Presentada en la Sección Oficial del festival, aunque fuera de concurso, la película está protagonizada por Joseph Gordon-Levitt y muestra los inicios promisorios del espía en el programa de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense (NSA), hasta el día de 2013 en que –cansado de ver cómo allí se violaban las leyes y los derechos de la gente- decidió revelar a periodistas las claves del programa de vigilancia masivo que había ayudado a diseñar.

La respuesta del gobierno de Barack Obama –que en su primera campaña presidencial había prometido discontinuar ese programa- fue perseguir y enjuiciar al espía díscolo, intentando ponerlo entre rejas en base a una antigua Ley de Espionaje de 1917, además de quitarle su pasaporte, obligándolo a refugiarse en Rusia.

“Snowden dijo que la privacidad es uno de los derechos más importantes del ser humano. Pero en la actualidad, lamentablemente, todo está invadido y todo es invadible”, afirmó Stone en una nutrida conferencia de prensa en la que estuvo flanqueado por Gordon-Levitt y Shailene Woodley, que interpreta a la esposa del ex espía de la NSA.

Pesimista acerca del futuro de su país, más allá de quién gane en las próximas elecciones presidenciales, Stone aseguró que “la película no tiene ninguna relación con las elecciones venideras. Ninguno de los candidatos habló sobre el estado de la vigilancia global ni mostraron ninguna misericordia por Snowden. Espero que la tenga Obama en estos pocos meses que le quedan de gobierno”.

Para el cineasta, Snowden no es necesariamente un héroe, “pero es cierto que arriesgó su vida para estimular el debate ciudadano acerca de esta causa y alertar sobre las posibles consecuencias del mal uso de internet, la vigilancia masiva y la manipulación de la información”.

“Siento decepción con Obama”, sostuvo Stone, y explicó que “él prometió que iba a eliminar el control de la NSA, pero evidentemente, por algún motivo, cambió de opinión. Parecía un hombre íntegro, pero Snowden hizo lo que hizo porque en lugar de eliminarlo aumentó el estado de vigilancia global y hoy es más grande de lo que se puede concebir”.

Stone reiteró que no quiso convertir a Snowden en un héroe en su película, sino que “quería contar la historia tal y cual la había interpretado. Hemos hablado con todos los involucrados. Poca gente habló de la NSA de manera tan abierta, sólo tres personas desde 1952, y Snowden fue una de ellas”.

Publicado originalmente en Télam

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