Reach for the Sky, de Choi Woo-young y Steven Dhoedt.

En estos tiempos, en donde las redes sociales son los principales informadores de todo lo (malo) que ocurre en el mundo, es necesario escaparse de esto. La mejor manera de hacerlo no es viendo noticieros o leyendo diarios, la verdadera solución es ver documentales, no para saber exactamente qué es lo que ocurre en el mundo, sino para tener algunas sospechas, por fuera de las cuatro paredes en las que vivimos y escapar de las interesadas agendas que los medios insisten en imponernos. Es cierto que el mundo por momentos parece ser un lugar terrible y algunos documentales no hacen más que confirmarnos esto, pero cuando son producidos por un director con una mirada personal, siempre serán más interesantes que la simple información. Se dice, también, que gracias a las posibilidades de estar conectados que nos ofrece la vida moderna, el mundo está al alcance de nuestras manos, pero esto es falso, el verdadero mundo sigue siendo un lugar lejano y misterio y el arte cinematográfico es la mejor manera de conocerlo. Por eso el cine y por eso los documentales.

no-money-no-futureNo money, no future, del director Lee Dong-woo

En esta edición del festival de Mar del Plata son muchos los documentales que se podrán ver. Tantos, que lo que sigue a continuación es un repaso rápido por algunos de estos títulos. Una lista que, al igual que el propio festival, quizás se transforme en un tanto caótica, pero como lo último que se pretende de una fiesta es que sea ordenada, disfrutemos del festival y todo el exceso que tiene para ofrecernos.

safariSafari, de Ulrich Siedl

Empecemos, entonces, por un país lejano. En Corea del Sur los estudiantes secundarios realizan un examen llamado Suneung para lograr acceder a tres de las más prestigiosas universidades del país. Solo el uno por ciento logra superarlo y acceder a una educación que lo transformará en parte de la elite. Reach for the Sky muestra la vida de tres estudiantes durante un año previo a este examen, mostrando el particular vía crucis que atraviesan los jóvenes estudiantes que, de alguna manera, también es uno de los motivos del gran crecimiento del país. Los directores logran mostrar este problema sin cargar las tintas y logrando una distancia justa que muestra sin necesidad de denunciar obviedades. Como contracara de esta película, está No money, no future, de Lee Dong-woo, cándido retrato de un par de bandas punks coreanas que luchan para sobrevivir en la sociedad y la forma que encuentran para esto es tocando música (lo más fuerte posible), juntarse con amigos y beber copiosamente. Ambos retratos muestran diferentes formas en la que los jóvenes coreanos enfrentan la vida y su futuro lugar en la sociedad. Que en algunos casos y como indica el título de una de estas películas, la posibilidad de que se transforme en un No future es demasiado cercana. Algo terrible para una sociedad obsesionada con el éxito.

actorActor Martínez, de Mike Ott y Nathan Silver

En una extraña sintonía con la realidad argentina, Safari de Ulrich Siedl nos lleva hasta África para mostrarnos las costumbres de los millonarios que encuentran en la caza mayor una forma de diversión. Siedl realiza un documental brutal en el que en más de una vez el espectador preferirá no mirar lo que se le está mostrando, imágenes que, en su mezcla de brutalidad y extrañeza, por momentos rozan el surrealismo. La maldad del mundo, parece decirnos -y mostrarnos- el director, muchas veces se esconde debajo del aburrimiento y la banalidad.

austerlitz

Austerlitz, nueva película de Sergei Loznitsa

Y para los que crean que separar las películas entre documentales y ficciones es algo del pasado, y algo de razón no dejan de tener, está Actor Martínez, co-dirección entre Mike Ott y Nathan Silver. En Actor Martínez, un actor llamado Martínez, valga la redundancia, se choca de lleno con sus sueños de fama con la realidad del cine independiente norteamericano y los caprichos de sus realizadores. Por más falso que sean, un documental nunca abandona sus orígenes. Y algo similar ocurre con The Dreamed Ones, en donde la recreación de las cartas que se intercambiaron entre ellos Paul Celan e Ingeborg Bachmann, sirven como trasfondo a una, posible y nueva historia de amor.

wake

Wake (Subic), de John Gianvito

Operación Avalancha, realiza un gesto más enrevesado, adopta las formas documentales, para develarnos, con velocidad y locura, la más paranoica de las historias fundadoras del mito norteamericano: la llegada del hombre a la luna. Obviamente se trata de una ficción, pero una ficción de esas que, en nuestro corazón, creemos que, solamente se disfrazan de ficción como una excusa para develarnos la verdad.

Nos ponemos serios, y tristes, con Austerlitz, nueva película de Sergei Loznitsa, en donde los recordatorios del horror se transforman en atracciones turísticas y con Wake (Subic), segunda parte de una serie que el director John Gianvito viene dedicando a la realidad de Filipinas, este caso a los desastres ecológicos ocurridos en su historia.

vuelo-nocturno

Vuelo nocturno (La leyenda de las princesitas
argentinas)
, de Nicolas Herzog

El documental social, aquel que se encarga de problemáticas “urgentes”, como diría algún periodista televisivo, suele ser dejado de lado en los festivales. The Stairs, película del canadiense Hugh Gibson, nos muestra la vida de un grupo de ex – adictos, registradas a través de cinco años. Como suele ocurrir, lo que finalmente termina dejando de lado los formulismos rutinarios de este tipo de documental, es la mirada de su director. Un director que, además, sabe escuchar y prestar su arte (o quizás deberíamos decir oficio) para que se expresen sus personajes y nos cuenten sus historias. Historias tan terribles que a pesar de todo dejan un espacio para reflexionar sobre la posibilidad de los finales felices.

ensayo-de-despedidaEnsayo de despedida, de Macarena Albalustri

Y para terminar con este panorama sobre el documental que el festival brinda de manera transversal en toda su programación, y entre los cuales quedan muchos sin mencionar (convendría no perderse Ensayo de despedida, de Macarena Albalustri y Vuelo nocturno (La leyenda de las princesitas argentinas) de Nicolas Herzog, ambos estrenos absolutos en el festival), nos despedimos con los focos dedicados a Thom Andersen, quien en su recorrido por la historia del cine fue creando su propia y personal obra y Wang Bing, presente con sus dos últimas películas, una de ellas dedicada a la problemática de los refugiados y la otro, como lo indica su título al Amargo dinero.

Es mucho lo que tiene el festival para ofrecer y esto es solo una muestra. Esperemos tener un buen festival.

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here