La soledad, el desamparo y la falta de rumbo de Joy, una chica israelí de 25 años, bien puede corresponder a otras tantas Joy en el mundo. Su novio la dejó -no que da claro por qué-, quiere recuperarlo a al menos darle alguna explicación y para eso graba videos, lo llama, le deja mensajes en el buzón de su casa. Mientras tanto trata se sobrevivir sola, tiene una amigo con el cual tiene sexo a medias -un amigo con derecho a roce que le pide una y otra vez que no se enamore de él-, va a bailar, sale con otros chicos, fracasa y claro, no encaja.

La ópera prima de Hadas Ben Aroya (protagonizada por ella misma) es un certero retrato de una generación, desde el desparpajo, una certera lectura de su sociedad y un timing para la comedia triste extraordinario.

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here