Confieso que no era un seguidor de la serie Chips, que no vi el telefilm de 1998 con sus dos protagonistas originales como jefes de la famosa división motorizada. Chips pertenece a una etapa de la televisión en la que las series no tenían demasiadas pretensiones ni contaban por temporada con lo que técnicamente se llama arco temático. El envío, allá por 1977, eran una sucesión de historias deshilvanadas, con alguna corrida de motos, resolución más o menos rápida y algún chiste liviano al final del episodio. La serie que protagonizaron el lavado Larry Wilcox (Jonathan Baker) y Erik Estrada (por siempre Poncharelo), se filmó desde 1977 hasta 1983 y digamos la verdad, era bastante mediocre pese a lo cual Ponch supo tener una mesurada fama. Cuarenta años después del estreno televisivo, reaparece en los cines con una producción bastante importante y una historia un poco más elaborada. No mucho.

Poncharelo es ahora un nombre inventado para que un agente del FBI, interpretado por Michael Peña, se meta encubierto en el departamento motorizado para descubrir a un grupo de policías desleales que roban camiones de caudales y obras de arte. El otro agente del dúo protagónico es Jon Baker, interpretado por Dax Shepard, un novato que entra al cuerpo de policía un poco por haberle inspirado lástima a quien le tomó el examen. Poncherelo es latino, fanfarrón y mujeriego, Baker está emocionalmente devastado porque su mujer le está pidiendo el divorcio y fisicamente hecho papilla, gracias a su pasatiempo como acróbata con motos que le dejó cicatrices de toda índole -brazo con una prótesis de titanio y una rodilla que apenas le permite caminar- que en los días de lluvia se ve obligado a tragar montañas de analgésicos para superar el dolor. Ambos terminarán investigando el caso de los policías corruptos y se harán amigos, una buddy movie en toda la regla.

Chips no va a pasar a la historia del cine por su buen gusto y su refinamiento precisamente, es zafada, hace gala de un humor desmadrado, feroz, de gusto dudoso, sexista y algunas escenas incluso son un poco más truculentas de lo que se suele ver en esta clase de películas. El resultado es tan cualquier cosa, tan irresponsable y tan poco correcto que termina cayendo bien y haciendo reír al espectador. No, no es una muestra de humor inteligente, pero divierte e incluso la banda de sonido tiene bastante rocanrol como para mover la patita sentado en la butaca.

CHIPS: PATRULLA MOTORIZADA RECARGADA
CHIPS. Estados Unidos, 2017.
Guión y dirección: Dax Shepard. Intérpretes: Dax Shepard, Michael Peña, Rosa Salazar, Kristen Bell, Vincent D’Onofrio, Adam Brody, Justin Chatwin, Maya Rudolph y John Duff. Fotografía: Mitchell Amundsen. Música: Fil Eisler. Edición: Dan Lebental. Diseño de producción: Maher Ahmad. Duración: 100 minutos.

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