El peso de la ley es una película bastante osada en ciertos aspectos mientras que en otros, mantiene a rajatabla un riguroso respeto por las reglas y tradiciones que el lenguaje cinematográfico supo instaurar hace unos cien años. La ópera prima de Fernán Mirás (aquí la entrevista) narra un caso judicial verídico caratulado como “violación de un discapacitado mental” de una manera bastante inusual. El lugar de trabajo, para su despliegue creativo, es sin duda el marco del género y el estilo logrando articular en esta historia, el drama, el grotesco con atisbos de comedia. No se priva de la caricatura de los personajes estereotipados que van desde la fiscal (María Onetto) pedante, exitosa y despreciable hasta la abogada de oficio (Paola Barrientos) frustrada y abnegada a su pequeño caso que gira en torno a un confuso episodio pueblerino. Podría decirse que el primer film del actor, quien a su vez representa a Manfredo Doméstico -el supuesto discapacitado víctima de abuso- acierta al proyectar la idea de que no necesariamente el estereotipo conlleva a un efecto negativo en el marco de la ficción y que incluso puede operar como una herramienta crítica importante, en este caso referida al sistema judicial argentino.

El caso, aunque real, es menor y también lo es el despliegue investigativo que la abogada de oficio pone en marcha para develar que su cliente es inocente, puesto que el acto sexual habría sido consensuado. O eso es lo que ella pretende demostrar. El Gringo, acusado de violación de un débil mental, habría perpetuado simplemente un acto sexual homosexual con Manfredo, quien no solo habría accedido al mismo sino que la abogada lo presume como un individuo sin discapacidad alguna. Por otro lado, está el mundo de la capital, que exhibe los pormenores de un sistema colapsado y que ha olvidado que la materia prima con la que se trabaja son individuos, personas y no meros casos en un expediente. Ese es el terreno de la abogada, antigua alumna de la desalmada fiscal, quien a su vez resulta ser íntima amiga del juez de turno, interpretado por Darío Grandinetti.

Ciertamente esta película no es Erin Brockovich (Steven Soderberg), en el sentido de que no se trata de un caso ejemplar, ni mediático como lo pudo ser el de Mi secreto me condena (Barbet Schröeder). Este es un film pequeño que hace apuestas por otros caminos y logra llevarse algunos logros nada despreciables.

EL PESO DE LA LEY
El peso de la ley, Argentina, 2017
Dirección: Fernán Mirás. Guión: Fernán Mirás, Roberto Gispert. Fotografía: Mariana Russo. Música: Cecilia Pugliese. Edición: Anabela Latancio. Intérpretes: María Onetto, Paola Barrientos, Fernán Mirás, Darío Grandineti. Duración: 101 minutos.

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here