La bibliotecaria en un pequeño pueblo canadiense, viaja a París a socorrer a su tía Martha, de 88 años, amenazada de ser internada en un geriátrico. Su llegada a Francia será una confusa mezcla de infortunios, la pérdida de su equipaje, la desaparición de Martha y la aparición de un clochard, que puede convertirse en su gran amor.

La estructura del guión da para la construcción de un film, por lo menos ramplón, reiterativo y afectado. Un obvio homenaje a Tati y a Chaplin.

Demasiado colorido, con demasiado brillo al punto de enceguecer a un espectador que se preguntara dónde han quedado sus anteojos de sol. El dúo protagonista, casualmente sus directores Pierre Richard y Emmanuelle Riva, aburren con su inocencia afectada, como si en los tiempos que se viven Europa, se permitirá espacio para tanta tontería. Indudablemente para el olvido.

PERDIDOS EN PARIS
Paris pieds nus. Francia, 2017.
Dirección: Fiona Gordon y Dominique Abel. Intérpretes: Fiona Gordon, Dominique Abel y Pierre Richard. Duración: 84 minutos.

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1 Comentario

  1. Evidentemente Guadi, como critica, no tuviste la minima sensibilidad para encontrar / disfrutar los multiples homenajes al cine y a la comedia, que rinden Gordon y Abel en su cuarto film, siempre dentro del registro naïf. Es como decir que un cuadro de Aniko Szabó aburre con su inocencia afectada, es tonto y para el olvido. Es un cristal para ver la realidad aun cuando Europa atraviese el momento que atraviesa. No todo el cine tiene que ser como los Dardenne, Akim, Haneke, Cantet o Loach con un registro particular de cine social. La diversidad de registros obviamente amplia fronteras.

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