El tan esperado regreso de Luc Besson a la gran pantalla por fin se concreta. Veinte años después del estreno de El quinto elemento (1997), nos volvemos a emocionar con un espectacular despliegue de color y formas.

Si hay algo que reconocerle plenamente a Besson es la maestría con que maneja los géneros; cinéfilo confeso entiende y mezcla los arquetipos y lugares comunes que los conforman. Valerian inyecta vitalidad a un genero, que con ciertos altibajos, se encuentra en plena decadencia. Tanto Guardianes de la galaxia (2014) como Valerian se montan en este rescate del Space opera, contra un registro gris plano, ligado al melodrama y no tanto a la comedia, que reina en las propuestas de los últimos anos.

La historia comienza ubicándonos en el siglo XXVIII, Alpha que supo ser una estación espacial, se convirtió con el paso del tiempo en una gran metrópoli espacial. Nuevamente la ciudad es protagonista del relato, infinito y diverso panal donde los agentes Mayor Valerian (Dane DeHaan) y la Sargento Laureline (Cara Delevigne) nos conducen a la aventura.

Las instrucciones de la misión, que funcionara como columna del relato, son dadas luego de presentar el misterioso evento que ocurre tiempo atrás en el planeta Mül. Esta suerte de segundo prologo es uno de los momentos mas hermosos de la película, sin escatimar recursos la propuesta de Besson conmueve por su exquisito diseño: danza conjunta entre la cámara y los personajes, juego de brillos, colores y formas, un espectáculo dinámico, complejo y emocionante. La simpleza con que se muestra la complejidad de un ecosistema funcional es admirable, un trabajo de guion y diseño muy elaborado. Algo terrible sucedió en Mül y el enigma se instaura como segunda columna del relato.

Nuestros protagonistas exhiben cuerpos maduros y gestos de niños, sin pudor la dupla se entrega a la fricción del romance, una descarga de pulp en la pantalla para restituir otra modalidad del melodrama bastante perdida. Entregarse a la aventura es inevitable, el ritmo de Valerian funciona fogoneado por un cast de estrellas que aparece el tiempo indicado para el personaje que desarrolla. La participación de Rihanna es entrañable y atractiva, una Lady Marmalade sideral.

La confianza que Besson y su equipo tienen en los materiales es evidente, el trabajo de diseño no solo se destaca en la animación, sino que el vestuario, maquillaje, sets y demás elementos en escena son piezas fascinantes que brillan tanto en su individualidad como en juego como en conjunto. Madura confianza en el volumen real y el uso del color. Un riesgo que para Besson nuevamente es acierto, entregando un bacanal para los sentidos.

VALERIAN Y LA CIUDAD DE LOS MIL PLANETAS
Valerian and the City of a Thousand Planets. Francia, 2017.
Dirección y Guion: Luc Besson. Interpretes: Dane DeHaan, Cara Delevigne, Clive Owen, Rihanna, Ethan Hawke, Herbie Hancock. Duración: 137 minutos.

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