A las chicas nos gusta el melodrama. Su tonalidad exagerada nos entusiasma ante la exasperación ajena. Constanza Novick maneja el género, una puesta que destaca en una estética entrañable de la televisión (Son amores, El sodero de mi vida) se “acomoda” a la pantalla grande con buen resultado.

Infancia en los 80s, Romina (Dolores Fonzi) y Florencia (Pilar Gamboa) no recuerdan el momento en que se conocieron, eso no importa. Una amistad que comienza en el juego, el living del departamento fue nuestro boliche-gimnasio-peluquería y todo lo que quisimos por siempre. Compartir todo, el afecto y el desencuentro, hasta el chico que “nos” gusta. Una educación sentimental forjada desde la tierna alteridad difícilmente se quiebra.

El futuro que viene invita a presenciar una secuencia, cada viñeta muestra un momento de encuentro y tensión en la amistad de Romina y Florencia. Bajo el signo del phármakon la tonalidad de la relación pasa de la cura al veneno. Se embriagan de recuerdos tiradas en la cama, se pelean y se dicen lo peor, se distancian porque saben que el reencuentro es inminente. Existe la amistad como dualidad contrapuesta y complementaria.

Romina, en su carácter apolíneo, proyecta la construcción de una casa para su flamante familia. Florencia intempestiva, dionisiaca, pone tensión y distracción a los planes de Romina. Esta trama, con notas de drama, discurre en una comedia llevadera. Por momentos melancólica y distraída, las actuaciones de Fonzi y Gamboa ponen electricidad a la escena.

La relación madre-hija se solapa tímidamente, allí también esta una amiga, más bien una referente. Diferencia y repetición, amiga-madre es un lugar desde donde se ejerce la alteridad, y con el tiempo se descubre (en su ausencia o no) una repetición. Estas instancias están retratadas con elegante simpleza. Romina y Florencia de golpe se encuentran madres, sus hijas se conocen y algo parece surgir nuevamente. Esa extraña y entrañable química que pone en relieve lo mejor de nuestra idiosincrasia.

EL FUTURO QUE VIENE
El futuro que viene. Argentina, 2017.
Guión y dirección: Constanza Novick. Intérpretes: Dolores Fonzi, Pilar Gamboa, Esteban Bigliardi, Jose Manuel Yazpik, Valeria Lois, Flor Dyszel, Charo Dolz Doval, Victoria Parrado, Federico León, Violeta Narvay y Sofía Podlischevsky. Fotografía: Julián Apezteguia. Edición: Rosario Suárez y Gonzalo Del Val. Dirección de arte: Luciana Quartaruolo. Sonido: Catriel Vildosola. Distribuidora: Buena Vista International. Duración: 85 minutos.

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