Que un director de 87 años asuma una historia y lo haga con ideas frescas, novedosas y experimentales es todo un ejemplo y en el caso de Clint Eastwood, una confirmación de sus virtudes como director de cine. Su nuevo proyecto (en realidad ya tiene uno nuevo en el que además vuelve a la actuación), es el relato de un evento terrorista ocurrido en un tren que atravesaba el continente Europeo.

El 21 de agosto de 2015 tres soldados norteamericanos impidieron que el marroquí Ayoub el-Khazzani provocara una masacre en la formación que se desplazaba desde Bélgica a París. El terrorista se había subido al tren armado hasta los dientes con la intención de llevar adelante un atentado pero se topó con que algunos pasajeros que se lo impidieron y en particular tres, que estaban vestidos de civil pero que formaban parte de las fuerzas armadas de los Estados Unidos. Los tres héroes no eran marines ni miembros de tropas de élite pero tenían la formación suficiente como para desarmar al terrorista y realizarle los primeros auxilios a un pasajero herido. El resultado de ese acto heroico fue una serie de honores recibidos a su regreso a los Estados Unidos y que Francia los condecorara con la Legión de Honor. Tiempo después los tres amigos escribieron un libro que le sirve de base a Eastwood para filmar esta película chica, simple y bastante extraña.

El relato de 15:17 Tren a París arranca en el momento en que los tres protagonistas se conocen en la sala de penitencia de la escuela secundaria, no es que fueran delincuentes juveniles, pero era inquietos y las madres se negaban a tratarlos con pastillas -pese a los consejos de los terapeutas escolares- amparándose en su fe y en que Dios se iba a encargar de encauzar los chiquilines.

Los tres son clase baja proletaria y los padres brillan por su ausencia en el marco familiar. Una vez afuera de las escuel,a los tres buscan su lugar en el mundo y un poco por no tener demasiada preparación y otro poco porque uno de ellos se ve empujado a participar del ejército. Eastwood llamó a los tres protagonistas de la historia para que actúen en la película Spencer Stone, Alek Skarlatos y Anthony Sadler respondieron que sí y se pusieron a las órdenes del gran director, dándole al proyecto un aires experimental que no se puede soslayar a la hora de sentarse en la butaca.

La película es una celebración del hecho heroico, una mirada que respeta el espíritu patriótico y religioso de los protagonistas. Está claro que hay una serie de sobreentendidos acerca de las ideas que los norteamericanos tienen con respecto a sí mismos y a su relación con el resto del mundo que hay que decirlo, no es demasiado simpática. Toda la elucubración anterior es fácil de hacer sentado frente a la computadora, pero está claro que para quienes estaban en el tren en el que los tres héroes redujeron al terrorista islámico, son puras abstracciones porque sin esos tres jóvenes americanos quien sabe de cuántas personas hubieran muerto.

La película está filmada con la sencillez y la maestría a la que ya nos tiene acostumbrados Eastwood que al igual que Spielberg en The Post, parece entender que hay un punto en el que el virtuosismo no agrega nada y lo mejor es entregarse al relato de los hechos.

15:17 TREN A PARÍS
The 15:17 to Paris. Estados Unidos, 2018.
Dirección: Clint Eastwood. Guión: Dorothy Blyskal. Elenco: Spencer Stone, Alek Skarlatos, Anthony Sadler, Judy Greer, Jenna Fischer, Ray Corasani, Tony Hale, Thomas Lennon, Sinqua Walls, Robert Pralgo. Producción: Clint Eastwood, Jessica Meier, Tim Moore y Kristina Rivera. Distribuidora: Warner Bros. Duración: 94 minutos.

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here