Un adolescente que está terminando el secundario tiene pelo largo y es un poco punk, taciturno, hosco tal cual indica la edad por la que está atravesando conoce a una rubia apenas un par de años mayor que él a la salida de un rectal de música bien rockera. Theo está cumpliendo los 18 años y Mag lo provoca, le pregunta por un falso tatuaje que tiene en el brazo y lo termina llevando a la casa.

La película es una comedia aparentemente inocente de verano que va desarrollando una historia de amor. Hay interesantes apuntes de época y una secreto que por supuesto no viene al caso develar.

Buena música, un buen guión y una rubia que está más buena que comer dulce de leche directamente del frasco.

Les Faux Tatouges, de Pascal Plante (Canadá, 2017)

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