Sólida, ascética, tajante en diálogos y escenas, muy bien actuada, invadida por reglas del policial y del western pero trasladadas a un relato de aprendizaje que transcurre en Mendoza. Sí, todo suena elogioso y digno de remarcar para la opera prima de Santiago Esteves, lacónica y certera en cada una de las marcas genéricas, sin necesidad de subrayar situaciones teñidas a través de un naturalismo extremo que podía perjudicar la trama.

La educación del rey presenta a un pibe “frontera”, sin lugar seguro en el mundo, Reynaldo (Matías Encinas), un joven de pocas palabras construido como personaje desde un entorno nada favorable. Ya en la primera secuencia el tono elegido por Esteves es el mejor: cruces de miradas, tensión, criaturas fuera de la ley, paisaje afín a esos personajes, nocturnales, insertos en un marco determinado.

Pero algo sale mal y Reynaldo se cruzará con Carlos (Germán de Silva, figura y rostro nacidos para el cine) y su familia. Otra situación tensionante, peligrosa, adyacente al paisaje anterior, parecida pero diferente. Carlos es un ex guardia de seguridad y una amistad incipiente parece lucubrarse.

Amistad dentro y fuera de la ley: Gran Torino de Eastwood en la geografía de supervivencia de la noche mendocina.

Aparecerán otros personajes. Corrupción al mango: comisarios, jóvenes y veteranos, desocupados del sistema, un dinero de por medio ocultado por Reynaldo, una familia que parece conformarse con un nuevo integrante, una visita a un amigo de Carlos (gran escena, en todo sentido).

La línea es muy delgada entre aquello políticamente correcto o no y, justamente, en ese marco referencial, La educación del rey triunfa con comodidad al confiar en una narración perfecta, que va enhebrando piezas sueltas, personajes que retornan y hasta el destino o los destinos que les corresponderán a cada una de sus criaturas de ficción.

Merece verse una película como La educación del rey.

Sí, ya sé que hay otro policial de acá en cartelera desde hace un par de semanas. Pero, por eso mismo, el mejor resultado es ver las dos compararlas, hacerlas chocar, buscar ecos y diferencias entre ambas.

Desde la construcción de un chorro nac and pop a la descripción de un mundo de laburantes, ex laburantes o gente sin trabajo, (sobre)viviendo en una zona inestable y en tensión permanente.

Y aguante el género policial.

LA EDUCACIÓN DEL REY
La educación del Rey. España-Argentina, 2017. Dirección: Santiago Esteves. Guión: Guión: Juan Manuel Bordón y Santiago Esteves. Producción: Santiago Esteves. Fotografía: Cecilia Madorno. Sonido: Lucas Kalik. Dirección de Arte:  Alejandra Mascareño. Música: Mario Galván. Montaje: Santiago Esteves. Con: Matías Encinas, Germán De Silva, Jorge Prado, Mario Jara, Elena Schnell, Martín Arrojo, Walter Jakob, Marcelo Lacerna, Esteban Lamothe. Duración: 93 minutos.

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