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El director japonés Hirokazu Kore-eda afirmó sentirse “feliz y afortunado”, al recibir el Premio Donostia del Festival de San Sebastián, otro galardón que se suma a la Palma de Oro que ganó este año en Cannes con Shoplifters, que también presenta en tierras vascas.

En 1998 compitió por la Concha de Oro por primera vez con su segunda película, After Life y volvió al certamen en 2006 con Hanna y en 2008 con Still Walking. Milagro (kiseki) le dio su primer premio de guion en certamen español y después se llevó varias el preciado premio del público con Like Father, Like Son (2013) y Our Little Sister (2015).

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