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Christopher Robin Milne fue el creador de Wonnie The Pooh, Tiger y toda su banda de amigos. El relato de cómo CRM creó esos personajes y al niño de ficción que jugaba con ellos tiene como base una historia triste que incluye la dura relación que el escritor tuvo sus padres, quienes prácticamente lo ignoraban cuando era pequeño.

– Hay gente que sencillamente no se lleva con los niños, era toda la explicación que daba el escritor a la hora de dar detalles sobre su relación con el padre, que murió cuando él era chico, y con su madre, con la que no se habló durante quince años.

Todo el desamor que vivió CRM se revirtió en las historias que unieron al niño de ficción con ese verdadero osito cariñoso y glotón, que resultó ser Winnie the Pooh.

Christopher Robbin es el regreso Cristophher (Ewan McGregor) al “Bosque de los cien acres” donde jugaba con sus amigos imaginarios, pero mejor empezar por el comienzo que es la mejor manera de entender las cosas. En el principio de la película y con un forma bien clásica que incluye los dibujos originales de Winnie The Pooh, cuenta la triste y dura historia del niño Christopher Robin que fue enviado a un internado para recibir una severa educación, que tenía como fin hacer de él un hombre de provecho. Pero debe salir del internado por la muerte del padre y con el cuerpo de su progenitor aún tibio, un adulto de esos que nunca faltan, le dicen al dolido Christopher que ahora le tocaba ser el hombre de la casa y de ahí en más lo fue. Así, apenas salió del colegio conoció a una mujer con la que se puso de novio pero a la que tuvo dejar en pleno embarazo para regresar tres años después. El Christopher que volvió, además de cargar con esa solemnidad que le inoculó el padre, tenía una carga dramática propia de la experiencia de la guerra. Ya de vuelta se metió de lleno a su trabajo y con su hija fue casi tan serio como lo había sido su padre con él y así llegamos al centro del argumento de la película. La posguerra no fue para nada sencilla y en un momento Robin, que dirige una fábrica de valijas que forma parte de un conglomerado económico superior, da pérdida y los rumores sobre le que les esperaba a los empleados son funestos y no solo los rumores, los dueños de la empresa le dicen a Christopher que reduzca un 20 por ciento de los costos de la empresa. Enfrascado en esa orden, Christopher se vuelve más huraño y lejano para su familia. La esposa le propone un viaje de fin de semana al hogar de la infancia de Christopher pero ni en eso puede ocupar su lugar de esposo y padre, ellas se van solas y Christopher se queda trabajando.

En otro tiempo y lugar Winnie the Pooh se despierta en el bosque de los cien acres, pero no encuentra a su pandilla. Camina sin rumbo buscándolos hasta que se encuentra con el árbol que tiene la puerta por la cual solía entrar Christopher Robin al bosque y bastante en contra de sus principios, Winnie la atraviesa porque los grandes problemas exigen grandes decisiones. Winnie The Poo entra a la nueva realidad de Christopher que primero niega lo que ve y que lentamente acepta el desafío, se olvida de las obligaciones de su vida como adulto emprende la búsqueda de los amigos de Winnie, al fin y al cabo quién otro que su creador puede dar con el paradero de sus creaciones.

La película marca el camino del protagonista a un reencuentro con sus amigos, su infancia y la relación con la familia. Con buenas actuaciones, un gran nivel técnico y el clásico tono Disney la película se pone emotiva y nunca pierde su gracia. Cuando hablamos del clásico tono Disney lleva a decir que hay algo de Mary Poppins, en esta historia que está dedicada a los más chicos pero que sabe que también va a emocionar a los padres, o mejor dicho, emocionará más a los adultos que a los niños.

CHRISTOPHER ROBIN
Christopher Robin. Estados Unidos, 2018.
Dirección: Marc Forster. Guión: Alex Ross Perry, Tom McCarthy y Allison Schroeder. Intérpretes: Ewan McGregor, Jim Cummings, Hayley Atwell, Bronte Carmichael, Mark Gatiss, Brad Garrett, Nick Mohammed, Peter Capaldi, Sophie Okonedo, Toby Jones. Producción: Kristin Burr y Brigham Taylor. Distribuidora: Buena Vista. Duración: 104 minutos.

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