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En las Heist Movies, películas de atracos donde un grupo de personajes, generalmente de diversas personalidades y orígenes, tiene que colaborar en equipo para planificar y ejecutar un gran robo, los participantes pueden pertenecer a los diferentes extremos del espectro social y mostrar las motivaciones más diversas aparte del botín. Desde la versión dandy y glamorosa de esos ladrones profesionales de guante blanco que buscan doblegar la seguridad y desafiarse a sí mismos como en El Caso Thomas Crown (1968 y su remake de 1999) y las diferentes versiones de Ocean Eleven, hasta la versión desangelada de aquellos desamparados que no tienen nada que perder y el botín es la última chance de supervivencia como en Mientras la ciudad duerme (1950) o Casta de Malditos (1956). Viudas pertenece más a esta última vertiente desesperada.

Sus protagonistas son tres mujeres que acaban de perder a sus maridos de manera violenta aunque no muy inesperada. La banda liderada por Harry (Liam Neeson) vuela en pedazos después de un atraco donde se hicieron con dos millones de dólares pertenecientes a Jamal (Brian Tyree Henry), un mafioso devenido candidato político. Las tres viudas quedan en pésima situación, desprotegidas, endeudadas, amenazadas y viendo cómo reconfigurar sus vidas a partir de la tragedia. La situación es aún más áspera para Verónica (Viola Davis) quien recibe la visita de Jamal para recordarle que a veces las deudas también se heredan y que dispone de un mes apenas para juntar y devolverle la plata que su difunto esposo le robó. Verónica recibe una libreta con las anotaciones de Harry donde este detallaba sus operaciones incluidas las instrucciones para el que iba a ser el próximo gran robo. Contacta entonces a las otras dos viudas, Alice (Elizabeth Debicki) y Linda (Michelle Rodriguez), quienes en términos financieros están en una situación aún peor que la suya, y las recluta para efectuar ese último golpe. Ambas aceptan a regañadientes pero sabiendo que tampoco tienen muchas más opciones.

Viudas es una Heist Movie donde el gran atraco ocupa temporalmente una reducida parte de su duración hacia al final. Lo importante es la manera en que estas mujeres, que recién se conocen y solo las une la desgracia y su situación desesperada, van planificando un poco a ciegas, un poco a los tumbos, el golpe que puede ser su salvación o su ruina definitiva y como se van conociendo, relacionando y encontrando la forma de funcionar juntas y salir adelante. El film despliega varias líneas, la principal la del thriller de acción y policial duro. La otra gran línea es la línea dramática que muestra la situación en que deben moverse sus tres protagonistas, que tiene fuerza y conmueve aunque es un poco manipuladora. Hay dos líneas más: Una que es la del contexto, un trasfondo de podredumbre política, que está en segundo término pero tiene una incidencia capital, y se desarrolla de manera verosímil y lúcida eludiendo la simplificación de buenos y malos, idealistas versus políticos corruptos. Por el contrario, los dos bandos de la contienda personificados por Jamal y su rival, un político de familia con heredado poder territorial interpretado por Colin Farrell, muestran ambos la mugre y la crudeza de la lucha por el poder. El final es bastante escéptico acerca de su resolución. Y por último la línea de comentario racial, que es la más subsidiaria y también la más débil y tendiente al trazo grueso, montada sobre los pormenores que suceden a la relación interracial de Verónica y Harry, la suerte trágica de su hijo, y un último desarrollo que no debe revelarse.

El realizador Steve McQueen ya había abordado la cuestión racial con mayor profundidad y fortuna en su oscarizada 12 años de esclavitud. (2013). Acá aborda otro tema de actualidad en el Hollywood contemporáneo que es la reivindicación de la mujeres y su elenco protagónico femenino lo acompaña con solvencia. Tanto Davis, Debicki y Rodríguez, a las que se suma Cynthia Erivo, componen un grupo de mujeres tratando de hacerse fuertes después de haber sido usadas y traicionadas, incluso por aquellos que supuestamente las amaban, y que van construyendo su relación a la fuerza, que al principio no se conocen y lógicamente desconfían pero tienen que aprender a confiar entre ellas y en sí mismas desarrollando una forma cruda pero necesaria de sororidad.

Si se trata de una Heist sin glamour, más bien apunta a un realismo sucio y a veces incómodo donde el psicópata interpretado por Daniel Kaluuya es el que mejor personifica esa línea cruda. Un poco pretenciosa y con cierta vocación de sentencia terminante, en su propuesta no todos los factores funcionan con la misma suerte, pero Viudas es un producto que funciona sobre todo en lo hace al thriller de acción que es su propuesta principal. Ahí hay ritmo, fuerza y un virtuosismo visual que está en todo momento al servicio del relato. Un propuesta compleja e irregular pero efectiva.

VIUDAS
Widows. Estados Unidos, Reino Unidos. 2018
Dirección: Steve McQueen. Intérpretes: Viola Davis, Michelle Rodriguez, Elizabeth Debicki, Cynthia Erivo, Liam Neeson, Colin Farrell, Robert Duvall, Daniel Kaluuya, Brian Tyree Henry, Jacki Weaver, Carrie Coon. Guión: Gillian Flynn, Steve McQueen, basada en la serie de ITV “Widows” creada por Lynda La Plante. Fotografía: Sean Bobbitt. Música: Hans Zimmer. Edición: Joe Walker. Dirección de Arte: Gregory S. Hooper, Heather Ratliff. Producción: Iain Canning, Steve McQueen, Arnon Milchan, Emile Sherman. Producción Ejecutiva: Daniel Battsek, Rose Garnett, Sue Bruce Smith, Bergen Swanson. Diseño de Producción: Adam Stockhausen. Distribuye: Fox. Duración: 128 minutos.

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