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Tomando el cielo por asalto, tres adolescentes chilenas trasgreden con fuerza la férrea división de clases de una sociedad muy estática. Guillermo Helo concreta su primer largometraje con gran soltura y avidez de dar espacio y protagonismo a los habitantes más invisibilizados de la sociedad chilena.

La vida dentro de las “tomas” es una realidad de varias generaciones de sudamericanos, en cada país (incluso cada región geográfica) la constitución y consolidación de estos barrios se da de maneras muy diversas. En el caso retratado por Helo podemos ver un barrio conformado por trabajadores agrarios que debieron migrar a las inmediaciones de Santiago, ciudad capital reconocida por su infraestructura moderna. La montaña de fondo constituye, en cada zona lindera a la cordillera, diversos cordones urbanos: “altos y bajos” los barrios muchas veces son cara (turística) y contracara (oculta) de la gran ciudad.

Solo tres adolescentes podrán quebrar todo el entramado de mecanismos que garantizan el aislamiento controlado de las zonas “altas” de Santiago. Comienzan mezclándose con la gente en los shoppings para realizar hurtos pequeños, actividad latente en la camaradería de todo grupo adolescente. El robo casi como un juego, superando la impotencia a la que son sometidos los jóvenes de los barrios más carenciados. Las chicas redoblan la apuesta, el barrio y sus restricciones (por ser mujeres, por ser adolescentes, por ser bastardas) les queda pequeño.

El trío constituido por Avi, Cindy y Estefany son nuestras Spring Breakers justicieras. Irrumpen en los desolados departamentos de los ricos para despacharse de todo y todos bajo la simple y lúdica consigna de “pasarla piola”. Solo ellas tienen “la postura” y “la perso” suficiente para quebrar el límite, aquello que el poder del dinero determina como lo privado. Semejante ímpetu cautiva rápidamente a los medios locales, inteligentemente retratados por Helo, estos ingresan al barrio ávidos de material para alimentar a la opinión pública. Esta presencia hace uso y desuso de la vulnerabilidad e idiosincrasia de los vecinos y familiares de las protagonistas.

Una cuestión más a destacar, en la constitución del guion, es que retrata otro de los factores más complejos de la vida en los barrios más populares. Los vecinos constituyen pactos de convivencia y orden, con ello las figuras de poder y abuso siempre se hacen presentes y el mercado ilegal de tierras es una realidad de todos los habitantes de los barrios. Laburantes que día a día batallan con la desigualdad anhelando que la “pena” no cale profundo en la vida de sus hijos.

Esta aventura no concluye del todo, Avi se ve impulsada al mundo, su ímpetu la lleva hacia un destino Sin techo ni ley.

NIÑAS ARAÑA
Niñas araña, Chile, 2017.
Director: Guillermo Helo. Guion: Daniela Aguayo, Ticoy Rodríguez y Guillermo Helo. Intérpretes: Michelle Mella, Javiera Orellana, Dominique Silva, Patricio Contreras, Francisca Gavilán, Pablo Schwartz, Pablo Macaya, Francisco Diaz, Marcelo Castro. Duración: 94 minutos.

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