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La mula es una película basada en la historia real de un estadounidense de 87 años que fue detenido cuando transportaba casi una tonelada de cocaína para en cartel de Sinaloa dentro del estado de Michigan. La mula también es la película en que Clint Eastwood vuelve a asumir el rol de actor y director después de Gran Torino (2008) y por supuesto, es otro relato que forma parte del grupo de películas que funcionan como su despedida y legado. Pero como parte de ese colectivo, La mula es diferente porque si bien es cierto que Eastwood hace lo que quiere como siempre, le imprime al relato un tono juguetón a la vez que reflexiona sobre la ausencia, el afuera antes que las obligaciones familiares que se aplica a Earl Stone, el protagonista de la película y sin hacer un gran ejercicio de imaginación, se puede especular con el pasado del propio actor y director californiano.

La historia ubica a Stone en su trabajo como premiado horticultor especializado en el cultivo de azucenas, con un negocio más o menos próspero pero que no ve venir el cambio de época motorizado por internet. Diez años después el negocio está quebrado, debe despedir a sus empleados mexicanos y sin red, intenta un acercamiento a su familia a través de su nieta que lo adora a pesar de que definitivamente es un abuelo (y padre y esposo) abandónico. Claro, el asunto no resulta pero inesperadamente desde allí surge la posibilidad de hacer unos viajes trasportando paquetes que no son otra cosa que cocaína made in México.

Desde ese momento La mula bien podría tratarse de un trhiller sobre el tráfico de drogas, el juego del gato y el ratón entre los narcos y la DEA (Drug Enforcement Administration) y el viejito que sin esfuerzo se les escapa una y otra vez. Y es así, pero de manera oblicua, porque lo que verdaderamente importa es que La mula es casi un ejercicio de reflexión sobre la vejez, segundas oportunidades y el callado heroísmo.

Así que el protagonista se dedica a transportar drogas, a escuchar música rutera mientas toma helado, a emparchar sus relaciones familiares, a ponerle humor a todo el disparate de sus tratos con el cartel de Sinaloa y de paso, a pagar prostitutas a la edad que se supone que no se puede.

El personaje se hace el gil y es el vehículo ideal para que Eastwood diga y haga lo que quiera, otra de sus películas que desde el clasicismo trafica contenidos, pareceres y visiones del mundo, sin estridencias y con la acostumbrada austeridad de la puesta.

LA MULA
The Mule. Estados Unidos, 2018.
Dirección: Clint Eastwood. Intérpretes: Clint Eastwood, Bradley Cooper, Michael Peña, Taissa Farmiga, Laurence Fishburne, Ignacio Serricchio, Alison Eastwood, Dianne Wiest, Andy García y Clifton Collins Jr. Guión: Nick Schenk y Sam Dolnick. Fotografía: Yves Bélanger. Música: Arturo Sandoval. Distribuidora: Warner Bros. Duración: 116 minutos.

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