Compartir

La ciudad de Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz, se destaca por su gran biodiversidad, una ría de características únicas en América del Sur, y la tranquilidad que ofrece al turista que busca naturaleza en un ambiente bucólico de la costa patagónica argentina.

“Cada temporada nos visitan turistas de distintas partes del mundo que disfrutan de las excursiones náuticas que se pueden realizar a lo largo de los 42 kilómetros de la ría”, explicó a Subjetiva la Subsecretaria de Turismo de la ciudad, Mónica Quintomán.

En la ría conviven mamíferos marinos, como lobos y delfines australes o toninas overas, y unas 120 especies de aves de mar, costeras y migratorias, entre gaviotas, ostreros, petreles, gaviotines, escuás, palomas antárticas y cormoranes de distinto tipo.

“Tenemos un Parque Nacional Marino Costero, que es isla Pingüino, con el emblemático Penacho Amarillo, una colonia con alrededor de 1200 parejas reproductivas”,  contó la funcionaria que además resaltó la presencia de otro tipo de pingüino -más popular en la Patagonia- que es el Magallanes, y a la tonina Obero, “el delfín más pequeño de América”.

La Fe religiosa también tiene lugar en Puerto Deseado en el majestuoso santuario emplazado en el cañadón “De las Bandurrias”, que nace en el paraje Tellier y desemboca en la ria Deseado, luego de recorrer aproximadamente 15 km. 

El sector donde se emplaza la Gruta de Lourdes atraviesa un macizo de rocas volcánicas formadas hace más de 150 millones de años, “con paredones de más de 20 metros”, explicó la guía turística, Claudia Barra.

“Estamos en el lugar de peregrinación donde la oración del ave maría se realiza en distintos idiomas”, explicó, y es fácil imaginar efecto en los turistas de esa imagen de la virgen de Lourdes de un metros y medio de altura y más de 4 toneladas de peso, que según precisó la especialista, “fue traída en septiembre de 1947, se realizó la bendición, y para el 23 de noviembre fue colocada en el lugar”.

También hay dos propuestas interesantes para el turista curioso, que son los circuitos autoguiados “De Cara a la Libertad”, relacionado con las huelgas de 1920 y 1921, que inspiraron la película La Patagonia rebelde, y el “El Derrotero del Corsario”, en el que el turista puede seguir los pasos de Thomas Cavendish, el marino inglés que dio el nombre a la ciudad por una de sus naves, la “Desire”.

“El nuestro es un turismo de naturaleza que se diferencia de otras zonas costeras por la cantidad de áreas protegidas que tenemos. Podemos navegar por la Ría, por sus aguas de color turquesa , acercarnos a la barranca de los corvaranes, visitar la lobería de lobos marinos de la isla larga, o la isla de los pájaros, donde está una de las pingüineras más grandes de la Reserva Natural Río Deseado”, remarcó por su parte la directora de Turismo de esa localidad patagónica, Jessica Gómez.

En la pingüinera es hábitat del pingüino de Magallanes, “que año a año se acerca a nuestras islas para realizar sus nidos y  llegar a poblar aproximadamente con 20 mil ejemplares”, agregó.

Cámara y entrevistas: Santiago Ventura

Compartir

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here