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Del entramado corporativo en que se han convertido los derechos de los cómics de Marvel llega este nuevo avatar de Spiderman animado y lejos de ser un Spiderman infantil, el nuevo es en sí mismo un universo expandido. Y entre las novedades más salientes es que el protagonista no es Peter Parker, que se convierte en mentor del nuevo que se llama Miles Morales y que es latino. Pero mejor vayamos al principio de esta nueva historia que arranca sencilla pero se complica.

Miles Morales tiene un padre policía y cuando arranca la historia se lo muestra como un fan de Spiderman, que dibuja y hace grafittis pero que se encuentra en una verdadera encrucijada ya que ha cambiado de colegio, ha dejado a sus compañeros y debe adaptarse a un nuevo entorno, que entre otras cosas y gracias a una beca, incluye una beca en un colegio más pituco al que debe asistir con uniforme y todo. El pibe tampoco es que esté solo, cuenta con un tío un poco atorrante que le hace el aguante y le busca lugares donde ejercer su arte callejero. En una de esas correrías el tío deja a Miles en una estación de subte abandonada donde el adolescente se ve envuelto en una aventura real con su héroe Spiderman. Allí se se encuentra el archi enemigo de Spiderman desarrollando una tecnología aceleradora de partículas para retomar de alguna manera su vida anterior. Miles es picado por una araña y se convierte el mismo en un nuevo Spiderman mientras que Peter Parker es herido mortalmente. Parker, bastante a desgano, se ve obligado a entrenar a Miles y empiezan a aparecer otros personajes que también comparten los poderes que surgen de esa picadura.

Se multiplican los Spiderman y surgen Spiderman Noir, Spider Ham y Peggy Parker. Los dibujos son modernos, la animación es extraordinaria, la banda de sonido acompaña y las aventuras de este universo expandido se multiplican. Esta nueva etapa de la historia de Spiderman es un llamado a asumir lo heroico en cada uno. Mientras todos esperan que se defina el destino de los Avengers, este universo paralelo en el que Peter Parker deja un legado llega para dejar una especie de enseñanza final de Stan Lee -que falleció el año pasado-. que es finalmente que todos pueden ser súperheroes y que la obligación es asumir ese desafío. Por otra parte hay que aclarar que más allá de las lecturas posibles, todo lo que pasa en la pantalla es de un espíritu pop festivo y algo desmadrado que se agradece y se disfruta sin necesidad de ser un nerd estudioso de todo esto, aunque para qué negarlo, los involucrados en el tema seguramente lo disfrutan más.

Lo que se mantiene en esta nueva aventura de Marvel, alejada de los Avengers que están definiendo su destino en otra parte del universo expandido, es la coda final, es decir ese fragmento de aventura que aparece tras los títulos y que probablemente mantendrá pegado a la butaca a el espectador atento para ver que rastro o que pista se desliza en ese momento. Así que a aguantar la ansiedad y esperar hasta el final.

SPIDER-MAN: UN NUEVO UNIVERSO
Spider-Man: Into the Spider-Verse. Estados Unidos, 2018.
Dirección: Bob Persichetti, Peter Ramsey y Rodney Rothman. Guión: Phil Lord y Rodney Rothman. Intérpretes: Shameik Moore, Jake Johnson, Hailee Steinfeld, Mahershala Ali, Brian Tyree Henry, Lily Tomlin, Luna Lauren Vélez, Zoë Kravitz, Nicolas Cage, Liev Schreiber. Producción: Phil Lord, Christopher Miller, Amy Pascal, Christina Steinberg y Avi Arad. Distribuidora: UIP. Duración: 117 minutos.

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