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A puro formalismo y a pura fusión de imágenes y sonidos transcurre El día que resistía, la extraña opera prima de Alessia Chiesa.

Tres niños protagonistas de 9, 7 y 5 años, Fan, Tino y Claa sus personajes (Lara Rógora, Mateo Baldasso, Mila Marchisio), una casa, un bosque, unos libros, unos espacios a descubrir y recorrer, una ausencia notoria relacionada las figuras de los padres.

Con esos elementos en tensión y entre juegos infantiles al inicio, Hansel y Gretel como primera lectura referencial y las atmósferas y climas de los cuentos de hadas, la película de Chiesa elige tonos pausados y cansinos, nunca aferrados a una morosa letanía, con la intención – siempre bienvenida – de sostener el interés a través de la potencia de las imágenes en perfecta combinación con el uso de la luz y el sonido.

Fan, la mayor, está al cuidado de los otros dos chicos y esta información no es menor. La voz principal es la de ella pero los temores invaden a los tres pequeños, o en todo caso, los movimientos en solitario del trío protagonista reflejarán los momentos más tensos e incómodos de la película. Por ejemplo, en los casi diez minutos donde Tino está solo y la naturaleza adquiere fuerza protagónica a través del sonido.

Chiesa logra en varias zonas de su película transmitir los – supuestos – temores infantiles (enmarcados desde la inocencia de los púberes) hacia un espectador adulto. El chico, o cualquiera de los tres protagonistas de El día que resistía, van de acá para allá, invaden el bosque, miran sin comprender, escuchan sin decodificar los sonidos, juegan, preguntan y no reciben respuestas cuando están solos. Son chicos ocupando espacios nuevos y originales para ellos. Son chicos observando y descubriendo territorios desconocidos. Y la película, su directora y los impecables rubros técnicos consiguen comunicar ese pasaje: los temores se transfieren al espectador, como si cualquier de nosotros estuviéramos con los tres niños en ese bosque intangible, en esa vegetación, al mismo tiempo, protectora y agresiva.

Sí, de alguna manera se está ante una relectura de Hansel y Gretel. Pero el mejor cine de terror, el de la elusión y el del fuera de campo, también se hace presente en más de una secuencia de El día que resistía.

EL DÍA QUE RESISTÍA
El día que resistía Argentina/Francia, 2018.
Dirección y guión: Alessia Chiesa. Fotografía: Alejandro Bonilla. Edición: Maxime Cappello, Alessia Chiesa y Baptiste Petit-Gats. Dirección de arte: Jimena Gaillour. Sonido: Mercedes Tennina, Gonzalo Palmieri y Agathe Poche. Con: Lara Rógora, Mateo Baldasso, Mila Marchisio. Duración: 98 minutos. Se exhibe los domingos de febrero, a las 19.30, en el MALBA (Figueroa Alcorta 3415). 

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