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El cine nórdico desde sus orígenes, se inclinó hacia historias donde lo fantástico, los mitos, el drama y el erotismo forman parte de su narrativa literaria y luego cinematográfica, destacándose en la estilización de las imágenes. El estreno de Border, del cineasta iraní Ali Abbasi (Shelley, 2016), radicado en Dinamarca, reúne todos estos elementos en un thriller intenso y enigmático bien narrado, que habla de las diferencias y la búsqueda de identidad.

La película gira en torno a la vida de Tina (Eva Melander), una mujer que tiene potenciado el olfato y percibe los sentimientos de la gente: vergüenza, culpa, odio y miedo. Esa habilidad, le permitió trabajar como vigilante de aduanas, ayudando a identificar desde contrabandistas hasta pedófilos. Lejos de la rutina laboral, su felicidad radica en otro plano, más cerca de la naturaleza, donde se siente libre. A Tina le pesa sentirse fea y verse rara de cuerpo, hasta que se cruza con Vore (Eero Milonoff), que la mira de otra manera y le parece linda. Su atracción sexual se manifiesta de forma animal y hasta violenta. La similitud física entre ambos, es un interrogante que empezará a descubrirse, dando lugar a ciertas revelaciones. Él pondrá a prueba las habilidades y la tolerancia de Tina, llevándola a descubrir su verdadero origen.

Basada en la novela “Gräns” de John Ajvide Lindqvist, el mismo autor de Criatura de la noche. Border mantiene una tensión latente a lo largo del relato. Una construcción de sentido, que el espectador encuentra en las acciones y en los hábitos de los personajes. Ellos parecen no encajar en una sociedad que los margina y rechaza por ser distintos. A partir de esa marginación que los aísla y los somete, la violencia parece ser la respuesta adecuada contra los abusos. Es ahí, donde se enfatiza el lado grotesco de los personajes, principalmente en la forma en que son mostrados como “freaks”, justificando sus comportamientos.

Ali Abbasi construye una historia oscura e inclasificable en relación a los géneros, donde la intensidad visual y narrativa se coloca, en gran parte, sobre la sexualidad reprimida de sus protagonistas, justamente por el rechazo que han tenido, mostrándolos en un comportamiento primitivo y salvaje. Una sexualidad que, en otras personas, implica una patología perversa que humilla y somete, en torno al goce. En ese sentido, hay una mirada comparativa y recurrente, entre el comportamiento humano y el animal, remarcando las miserias humanas.

En su presentación en los Festivales Internacionales, la película co producida en Suecia y Dinamarca resultó ganadora del premio Un Certain Regard en Cannes; del World Fiction a la mejor película en el Festival de Los Ángeles y del premio de la Crítica en el Festival Internacional de cine de Noruega; entre otras distinciones y menciones especiales.

A través del buen uso narrativo de la iluminación y la fotografía, se construyen distintos climas que responden al proceso de cambio que manifiesta la protagonista junto a su entorno cada vez más adverso. A través de esos contrastes y dualidades, Tina comenzará una búsqueda introspectiva sobre sus orígenes.

Border, resultauna suerte de fábula, que plantea la incertidumbre sobre lo real donde se pone a prueba la fragilidad de la verdad, como principio ético, en un mundo donde prevalece la mentira y la intolerancia.

BORDER
Gräns. Suecia-Dinamarca, 2018.
Dirección: Ali Abbasi. Guion: Ali Abbasi, Isabella Eklöf (Novela: John Ajvide Lindqvist ).Intérpretes: Eva Melander, Eero Milonoff, Viktor Akerblom, Joakim Olsson. Música: Christoffer Berg, Martin Derkov. Fotografía: Nadim Carlsen. Duración: 101 minutos.

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